Nos llega este Lusco Albariño Edición Especial Año Santo. Un vino de Adegas Pazos de Lusco, perteneciente al Grupo González Byass. El grupo bodeguero jerezano, sin duda uno de los más importantes de España, tiene vinos de reconocido prestigio y popularidad, como sus vinos jerezanos y los riojanos de Bodegas Beronia, pero posee otras bodegas donde se elaboran vinos tremendamente interesantes, uno de ellos es este Lusco Albariño.

Pero no solo González Byass tiene joyas guardadas en Galicia, hace tiempo me enamoraron también algunos de sus vinos de otras denominaciones, como La Miranda de Secastilla, un tinto del prepirineo aragonés con una increíble relación calidad precio. Muy estimable también su Finca Moncloa de Arcos de la Frontera y, menos conocido aun siendo un vino que a mí me parece estupendo y barato, su Finca Constancia, una bodega boutique en los Montes de Toledo.

Centrémonos en la cata de este Lusco Albariño 2020. Un blanco elaborado en conmemoración y homenaje al Camino de Santiago con motivo del Año Santo Xacobeo. Un gustoso ejemplo de las características varietales de la gran uva Albariño, resaltada en este caso por su crianza de cinco meses sobre lías finas de levaduras autóctonas.

En cata presenta un brillante y limpio color amarillo pálido. En nariz resaltan las notas de frutas blancas carnosas, como la pera y notas florales con un fondo verde fresco. Ese frescor, incluso con un punto cítrico, es una de las características principales de este vino, que lo es a la vez que untuoso, con un gran equilibrio entre su alma frutal y la cremosidad que el trabajo con las lías le ha conferido. Elegante, envolvente y muy fresco, creo que sería un buen resumen para definir este magnífico blanco gallego.

Obviamente sus parejas ideales vienen del mar, y resplandecerá con marisco o con pescados frescos salvajes, como un buen rodaballo, una merluza de pincho o, por qué no, una gran corvina del Golfo de Cádiz. Yo lo probé con un arroz con marisco y fue perfecto.