Foto de cabecera: Vid de Tinta de Toro

Este lunes 27 de septiembre ha tenido lugar en el restaurante Tribeca de Sevilla un almuerzo para un escogido grupo de prescriptores. Los allí presentes hemos tenido el privilegio de escuchar al bodeguero François Lurton hablar sobre sus vinos de Rueda y Toro, a la vez que los degustábamos acompañados de los platos elaborados por Pedro Giménez, chef del restaurante.

Campo Elíseo Verdejo 2018 y 2019

No más de diez invitados, entre los que se encontraban personajes de la comunicación como Carlos Herrera, José Antonio Naranjo, Rafael Almansa (COPE), Roberto Sánchez de Canal Sur, la periodista Chari Sánchez (@whatsappwoman, @comeybaila) y quien esto les escribe.

François Lurton, que estuvo acompañado en el acto por su mujer, domina perfectamente el español. Nos contó sobre sus vinos mientras a nuestras copas llegaban sus elegantes elaboraciones que nos llenaron el paladar de sensaciones placenteras. Sus verdejos son diferentes, nada que ver con esos vinos baratos y clónicos de levaduras seleccionadas donde se repiten una y otra vez frescuras cítricas y de manzana.

En la recepción del acto tuvimos ocasión de probar el vermut que Lurton elabora en Burdeos. Muy vinoso, nos recordó incluso a un vino de Oporto, seco y poco especiado. La cata de los vinos en sí, se inició con el Campo Elíseo Cuvée Alegra 2020 (D. O. Rueda) Un verdejo 100% que fue el preludio de la mini vertical que catamos inmediatamente. Fermentado en barricas de roble, huevos de hormigón y depósitos de acero inoxidable.

Campo Elíseo 2017 D. O. TORO

Probamos a continuación Campo Elíseo Verdejo 2018 y 2019, criados durante un año sobre lías. Amarillos pálidos con reflejos dorados, ambos muy sutiles en nariz, más rotundo el 2018, flores y frutas blancas y leves tostados. Seco y con volumen en boca. Tremendamente elegantes en sus notas de lías y maderas de calidad.

Una sorpresa sin nombre, un blanco servido desde decantador del que solo hay tres barricas de 225 litros. Virtuosismo en el trabajo con la Sauvignon Blanc y con la Verdejo. Sutil elegancia que es una constante en todos los blancos de Lurton, con notas herbáceas, mentolados, fruta de hueso, lías… con cuerpo. No saldrá al mercado al menos hasta el verano del 2022.

Con François Lurton en Restaurante Tribeca

Llegaron a continuación los tintos, amparados bajo la D. O. Toro, catamos en primer lugar el Campo Elíseo Cuvée Alegre 2017. Todavía por redondearse en botella, muestra frescor y fácil paso de boca, ligero para la idea que se tiene habitualmente de los tintos de Toro. Lácteos con frutas negras y recuerdos minerales (notas arcillosas) en su hermano mayor, Campo Elíseo 2017, también muestra frescura y trago fácil, más elegante, se cría en ánforas de barro y un 10% en maderas de roble francés de segundo año.

Aun nos esperaban dos sorpresas finales. Un tinto también servido en decantador, fresco, un punto tánico, con claras notas balsámicas. Y, como punto final, Ginebra Sorgin Lurton de vino destilado. Muy aromática, con recuerdos de uva.

Para acompañar los vinos, un menú elaborado por Tribeca con la calidad de producto y refinamiento en la elaboración, propios del chef Pedro Giménez y

El cordero Pré Salé de Pedro Giménez, una delicia.

su equipo. Por la mesa pasaron suculentos bocados como el Taco de ventresca y el Mollete de ortiguillas; un Raviolo de huevos, carabineros, yema de erizo y papada; Mero rebozado y Kumquat (naranjo chino enano). El pescado del día un Pargo Bocinegro. Después un original Consomé Gelée, foigras, trufa y martignon (verduras en láminas finas). Sabrosísimo el Cordero Pré Salé, algas, hinojo y sésamo, este tipo de cordero come en pastos salados en las costas de Bretaña y Normandía, Tribeca usa cordero local español, aunque con esa nota de algas e hinojos que le da esa frescura tan característica. Finalizamos con postres como la versión gelificada del Agua de Sevilla; Boniato, queso azul y avellanas y varios Petit Fours.