El primer recuerdo que me acude a la memoria al rememorar Vitoria, es una postal que me envío una amiga navarra hace muchos años de la plaza de la Virgen Blanca nevada, y no es una redundancia, tarjeta a la que, lamentablemente, le he perdido la pista. Con el paso del tiempo, ya metido profesionalmente en el mundo del vino y la gastronomía, pisé por primera vez suelo alavés tras cruzar el río Ebro desde Haro, el flechazo fue instantáneo.

Comedor en el patio del restaurante Manolo León de calle Guadalquivir

Vides, bodegas, pueblos de piedra secular, Álava me descubrió magníficas bodegas y vinos, atractivos paisajes, pueblos como Laguardia, Samaniego, Elciego, Oyón, entre otros, donde la magia del vino nos revela una Rioja con personalidad propia. Pero si algo nos descubrió ayer la promoción que de toda la provincia alavesa realizó su Diputación Foral, es que el territorio alavés, con su capital Vitoria incluida, ofrece al visitante mucho más que la zona riojana. La diputada foral de turismo, Cristina González Calvar, entrevistada por el CEO de RV Edipress, Fernando Valmaseda, nos descubrió un patrimonio artístico, natural y cultural digno de visitar.

El encuentro, con medios especializados, fue en el atractivo comedor del restaurante sevillano Manolo León. Rodeados en su patio de una vegetación exuberante, pudimos probar algunos de los vinos de la tierra alavesa y descubrir que además del rioja, podemos también probar un Txacoli alavés. También un aceite de oliva virgen extra autóctono;

Productos gastronómicos de Álava

un magnífico queso Idiazábal, elaborado con la leche de las ovejas latxas; una muestra de su repostería tradicional, con su tableta de almendra recubierta de chocolate; y una sorprendente sal ancestral de tierra adentro (por cierto que Álava cuenta con varias playas de interior distinguidas con banderas azules) Sal de Añana, producida por la evaporación natural del agua salada de los manantiales del Valle Salado de Añana, como nos explicó su director, Pablo de Oraá.

Un territorio por descubrir, cincuenta ayuntamientos y muchos espacios protegidos en un territorio dividido históricamente en “siete cuadrillas”: Cuadrilla de Añana, Cuadrilla de Ayala, Cuadrilla de Campezo-Montaña Alavesa, Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa, Cuadrilla de Salvatierra, Cuadrilla de Vitoria (coincide con el ayuntamiento de Vitoria) y Cuadrilla de Gorbeialdea.