Sevilla tiene una peculiaridad, y es que no solo su amplio centro histórico compone una de las ciudades más bellas del mundo, sino que, para aquel viajero atento y curioso, o simplemente para el paseador local con ganas de disfrutar de su ciudad, en los barrios te sorprenden rincones con sabor, con encanto. Doblas una esquina y ahí está una casa encalada, con un balcón de geranios y gitanillas, un viejo portón de madera, o como en este caso (y de sabor en su doble sentido se trata) de una tienda de alimentación con más de medio siglo de historia.

Nada menos que en 1955 abrió sus puertas El Despacho de J. J. Galocha, que no es otro que Juan Jiménez Galocha, quien lo inauguró como almacén de aceitunas y que hoy, con su nieto Juan al frente, es un delicioso establecimiento entre una antigua tienda de “ultramarinos finos” y lo que actualmente se suele llamar tienda gourmet.

Antes que Juan la segunda generación fue la de su padre, también Juan, y su tío Joaquín (Quino para el gremio), reputado hostelero sevillano que regenta con acierto y éxito varios restaurantes Azafrán.

Gran variedad de aceitunas, aliños y encurtidos

 

Como decimos, desde 1997 es un ultramarinos gourmet, aunque mantiene el protagonismo de las aceitunas de mesa sevillanas, con unos catorce tipos y aliños distintos, también hay unos doce tipos de encurtidos. Además en las atrayentes vitrinas y expositores podemos encontrar legumbres a granel, también de varios tipos y, eso sí, todas de primera calidad.

Legumbres de primera

Chacinas, conservas, quesos, aceites de oliva y, como no vinos, completan un panorama donde las tentaciones se suceden y todo despierta los jugos gástricos, qué aroma hay en la tienda. Detengámonos en los vinos, pues podemos llevarnos desde riojas embotellados, hasta vinos generosos andaluces a granel procedentes de Bollullos del Condado (Huelva) y Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

Que no falten los buenos vinos y aceites de oliva

 

Todo ello envuelto en un entorno coqueto, decorado con aperos y herramientas de campo y bodega, cerones de esparto, con gusto y una limpieza exquisita.

Todo amante de la buena mesa y de los mejores productos de nuestro entorno cercano debe conocer El Despacho de J. J. Galocha, en Nervión, calle Baltasar Gracián, 19.