Contábamos hace meses en nuestra revista sobre el nacimiento de una bodega de vinos en la Sierra de Huelva. Cerro de San Cristóbal es una peculiaridad, una bodega de vinos tranquilos en plena Sierra de Aracena, concretamente en la bella localidad de Almonaster la Real.

El proyecto, obra de tres emprendedores amantes del mundo del vino, se inició con el tinto Bienteveo, también llegó un blanco, Mis dos estrellas, que reseñamos en estas páginas. Ahora hemos tenido la ocasión de probar el que quizás sea, por ahora, la confirmación en plaza de primera de la bodega, un tinto de larga crianza con hechuras de vino muy especial.

Se trata de Dominio del Verso 2018, un coupage de uvas de las variedades Garnacha Tintorera, Syrah y Tempranillo, procedentes de la Finca Llanos del Silencio. El vino recibe una crianza de 18 meses en barricas de roble francés.

En la copa nos presenta una capa de color muy cubierta, ciruela o picota madura, si queremos acudir a las comparaciones cromáticas habituales, con un borde rojizo.

En la nariz se aprecian notas de fruta roja en licor con un fondo de elegantes tostados bien integrados.

Fresco y untuoso en boca, resulta aún un tanto tánico, tiene recorrido por delante, aunque es a la vez suave y potente. Hay notas de monte, herbáceos y mentolados, con una cierta evocación rustica que le presta personalidad propia, deja una persistencia media en el postgusto. A los pocos minutos de estar en la copa, desarrolla una mayor elegancia, con notas de madera que aportan elegancia y cremosidad sin destacar acompañando armoniosamente a fruta madura, balsámicos y un toque de toffee.

Probablemente, que este redactor sepa, la única bodega de vinos que actualmente elabora en esta privilegiada comarca del norte de la provincia de Huelva, tan famosa por sus jamones y chacinas de cerdo ibérico, sus setas y sus castañas, unos parajes privilegiados.