La Campana interior

Tal como hizo el Jueves Santo del pasado año, la confitería La Campana de Sevilla, a través de sus trabajadores,
elaborará y repartirá 3.000 torrijas para el personal sanitario de los principales hospitales de la capital
sevillana: Virgen del Rocío, el remozado antiguo Hospital Militar, el Virgen Macarena y el Virgen de Valme, así como a un centro de Cáritas.

Con ese “pequeño” (según ellos mismos declaran modestamente) gesto, el tradicional establecimiento del kilómetro cero del centro de la ciudad, quiere agradecer al colectivo sanitario, el sacrificado trabajo que están realizando incansablemente desde que empezó la pandemia de COVID-19.

Según han declarado, están muy orgullosos de poder aportar su “granito de azúcar” y endulzar, aunque sea por un
ratito, el ánimo de nuestros sanitarios. Es nuestro deseo de La Campana, y de todos nosotros añadimos desde nuestra revista,  acabar con este virus cuanto antes. La intención de La Campana es que este pequeño homenaje al personal sanitario se convierta en una bonita tradición para muchos años.

Confitería La Campana es una institución en la hostelería sevillana. Desde 1885, cuatro generaciones de la misma familia han regentado una confitería que es símbolo y modelo del sector en Sevilla y un imán para los que visitan la ciudad. Borja Hernández Medina, bisnieto del fundador del negocio, Antonio Hernández Merino, es el actual gerente de la empresa, con él charlamos para Gastrobaris en una entrevista que publicamos meses atrás.