Escribíamos hace unos meses de la nueva creación del bodeguero de Laguardia (Rioja Alavesa), Carlos San Pedro, la línea de vinos tintos Voelos. Un vino que respira sabor de tradición de la Rioja Alavesa, a la vez que nos muestra como este tipo de vinos pueden ser tremendamente actuales en su concepción tanto de frescura, presencia de fruta y elegancia. Catamos entonces el Crianza 2016, ahora nos llega el Voelos Reserva 2014, vino que nos ha cautivado.

Voelos Reserva 2014 (D. O. C. Rioja) es un vino que nos llama la atención desde su vestido en botella, un clasicismo actualizado en una etiqueta limpia que habla de la tradición heredada de los grandes vinos de Rioja. Como dice Carlos San Pedro en la contraetiqueta de la botella: “Voelos es origen, vinos que expresan una zona. Es serenidad, aquella que da la experiencia. Voelos es el misterio de caminar hacia el futuro recuperando el pasado”.

Carlos San Pedro

Y eso será lo que nos encontremos en la copa, un vino que nos habla de la comarca donde nace y se cría. Un vino elaborado con la uva tinta por antonomasia del lugar, la Tempranillo, que permanece durante 24 meses en barricas de roble francés, para, tras su afinamiento en botella, regalarnos un vino sedoso, fresco, fácil de beber y elegante.

En cata presenta un bonito color picota madura de bordes rojizos, limpio y brillante, con fluidez al remover, su cuerpo medio anticipa el equilibrio corpóreo que luego nos pasará por el paladar muy amablemente. En nariz elegancia, notas de frutas rojas y negras y bosque umbrío, como una metáfora de otoño donde se ensamblan esas notas frutales con la elegancia de delicadas maderas muy sutiles que arropan notas especiadas y atisbos torrefactos. En boca hay frescura, algo intrínseco en un vino de Carlos San Pedro, por tanto facilidad de beber, una copa pide otra, siendo largo y elegante en el postgusto, dejándonos sin duda esa indudable certeza de que estamos bebiendo Rioja de raza.