Voelos

Nos llega de Laguardia (Rioja Alavesa) un nuevo vino, Voelos. Un vino que busca su futuro en las raíces del pasado, un rioja que es un homenaje a la saga familiar de viticultores y bodegueros que han precedido a Carlos San Pedro en la elaboración de vinos de la Rioja Alavesa.

La presentación de la botella de Voelos Crianza es ya en sí una declaración de intenciones, un diseño limpio y elegante que evoca etiquetas clásicas, botella bordelesa y tonos crema, rojo, oro y azul. En el interior un tinto de buena capa, un 100% Tempranillo que madura un mínimo de doce meses en barricas de roble francés y algunas de americano, aportando estas un mayor rasgo de clasicismo a este vino que respira Rioja por los cuatro costados.

Una bonita capa de color rojo intenso, limpio y brillante, lo acercamos a la nariz para apreciar nítidas notas de frutos rojos, notas especiadas, tostados cremosos y elegantes, un leve fondo torrefacto que se convierte en frescura en la boca, envolviendo el paladar con una sensación sedosa, con buen cuerpo pero con la suficiente ligereza para que el trago pase fácil y placenteramente, pidiéndonos repetir, dejando un grato y persistente recuerdo en el paladar.

Un vino diferente a la línea que Carlos San Pedro viene desarrollando en Bodegas Pujanza, como nos contaba en directo en nuestra charla en nuestro programa La Factoría Fenicia, donde recibimos al bodeguero de Laguardia (Álava), junto a su distribuidor en Andalucía, Juan Carlos Narbona Solís. Como reza en la misma contra etiqueta de las botellas de Voelos Crianza: “Voelos es el misterio de caminar hacia el futuro recuperando el pasado”. Toda una declaración de intenciones que, como citamos al principio de esta reseña, busca en las raíces de generaciones de viticultores riojanos, para hacer un tinto que guarda la tipicidad de la zona sin renunciar a un carácter actual.