Estamos llegando al final de esta serie de Mis cócteles favoritos, de momento serán cinco. Hoy nos ocupamos quizás del combinado más popular en la España de las últimas cuatro décadas. La movida de los 80 consagró al cubata como el trago largo de antros, garitos, discotecas y bares de copas varios, por antonomasia.

El rey de la discoteca

Claro que esa popularidad es inversamente proporcional a su glamour, porque al final se le asocia al macarra de chándal y al ligón de discoteca. Pero redimido en los 90 por obra y gracia del boom del ladrillo y el espejismo económico que nos trajo, el modesto cubata se pasó a la copa balón con rones viejos y de alta gama.

Aunque dentro de la denominación cubata se incluye casi cualquier trago largo de una bebida de alta graduación con refresco, el cubalibre original se elabora a base de ron cubano blanco o dorado y refresco de cola (Coca Cola vamos). La historia tiene que ver con España, concretamente con la guerra de Cuba de 1898, cuando los norteamericanos se las ingeniaron para apoyar a los independentistas de la isla y, de paso, quedarse con los negocios de la misma hasta que “llegó el comandante y mandó parar”. La leyenda atribuye el invento a un barman de la Habana Vieja que servía a un capitán estadounidense el combinado, Bacardí Oro y Coca Cola, el invento se popularizó entre los yanquis, que adoptaron el grito de guerra de las tropas cubanas ¡Viva Cuba libre! para brindar. Lo demás es historia.

Ron, cola, hielo y limón ¡Viva Cuba Libre!

Vayamos a lo sustancial de la receta, simple: Poner en vaso alto varios cubitos de hielo, unos 50 cl. de ron blanco suave, aunque hay quien dice que la receta original es el dorado de Bacardi como hemos comentado, y completar con refresco de cola, una rodaja de limón es opcional.

Curiosamente en España, antes de la llegada masiva de rones, cuando solo podíamos optar a productos nacionales como el Negrita o al legendario Bacardí, era más habitual pedir como cubalibre el de ginebra con cola (Rives, Larios o Gordon´s los potentados), trago largo también por cierto de origen guerrero, ya que ese combinado se creó en la IIª Guerra Mundial en Inglaterra, cuando los pilotos de la Royal Air Force añadieron a la ginebra británica la Coca Cola traída por sus aliados yanquis, de ahí su nombre, un RAF, y este sí que se convirtió aquí en el cubata más “marginal”.

El grito de ¡Viva Cuba Libre! lo heredaron los miles de cubanos exiliados en Miami, paradojas de la vida.