Foto cabecera: Juanlu Fernández de LÚ Cocina y Alma

Abordar la crónica de nuestra estancia y vista al Fòrum Gastronòmic és Girona nos ha costado varios días. No he querido ser demasiado visceral en la narración, lo cual iría quizás en detrimento de la objetividad periodística, y si rumiar durante esta semana lo que allí hemos vivido.

Joan Roca y su equipo de cocina

Recordarán nuestros asiduos lectores el reportaje sobre nuestra visita al Most 2018, el Festival Internacional del Cava y el Vino y mi reflexión final en la última parte de dicho artículo. Pues una semana después hemos vivido algo parecido en Gerona aunque, afortunadamente, en esta ocasión ha habido algunos actos que nos han redimido de tanto aldeanismo.

La parte expositiva del Fórum no merece mayor reseña, ha estado dedicada, salvo algunas marcas, a los productos locales, ojo, con esto no quiero decir que no fuese interesante, ya que creo que la zona, desde su costa hasta la parte interior, merece una apreciable consideración gastronómica, con nombres tan significativos para el tema culinario por sus productos locales como Palamós, L’Escala, Olot, sin olvidar los vinos del Alto Ampurdán o la significación que para la cocina actual española tienen nombres como Rosas y elBulli, o la misma capital con su El Celler de Can Roca.

Plato de El Celler de Can Roca

Plato de El Celler de Can Roca

Plato de El Celler de Can Roca

No podíamos comenzar nuestra estancia de tres días en el Fórum que con la asistencia al taller de Juanlu Fernández del jerezano restaurante LÚ Cocina y Alma, que días después de este acto ha conseguido su primera estrella Michelin, y su interesantísima master class sobre la recreación de salsas clásicas, interpretándolas desde un punto de vista subjetivo, con base en productos y preparados andaluces; el taller, llamado Retaguardia, un nuevo camino con grandes clásicos, fue presentado por Philippe Regol. Fernández y Benito Gómez, de Bardal (Ronda, Málaga) han sido los únicos representantes andaluces en talleres y ponencias.

Espacio GM Food

Otro gran hito para mí del Fórum, fue el taller impartido por Juan Moll, copropietario del La Sort Hotel Boutique de Moraira, localidad valenciana hasta donde fue a buscarle el gran chef francés Joël Robuchon, para ficharlo y que formara parte del gran equipo Robuchon. Actualmente, Moll es uno de los cinco componentes de la Dirección General del Grupo y Director personalmente de todas las salas de sus restaurantes, que se reparten por todo el mundo. “Soy Juan y soy su camarero”, con estas palabras se presentó Juan Moll, para dar toda una clase magistral de la importancia de la sala en los restaurantes, del orgullo del servicio y de la actitud de equipo que debe reinar entre cocina y sala, amén de muchas otras interesantes indicaciones y experiencias, todo ello trufado con jugosas anécdotas y  su indudable simpatía y sempiterna sonrisa.

Productos de la costa

Antes se pasar al tercer gran acto para mí del Fórum, y para no dejar sabor de boca al final, un pequeño inciso sobre Joan Roca, a quién entrevisté no hace muchos años en su visita a Andalucía Sabor y se mostró encantador, todo hay que decirlo. La ponencia en un Auditorio repleto de público local entregado a su ídolo, titulada Creatividad, sabor y tradición, fue simplemente una maratón de pequeños platos elaborados por una legión de ayudantes y presentados a toda prisa por el gran chef, que iba leyendo sus notas escritas, tuvo la deferencia de hacerlo en español en este caso.

Coctelería. Espacio Royal Bliss

Otra cosa fue su segunda intervención, en la cena de entrega de los premios Incit’Up, donde tenía programada una conferencia y repitió una vez más, la historia de su triestrellado restaurante, y lo hizo en catalán, como todos los que intervinieron en este acto, a pesar de estar invitados por la organización periodistas y gastrónomos tan relevantes como Carlos Maribona (ABC), Fernando Huidobro, Eufrasio Sánchez, Borja Beneyto, Laura García del Valle o Rosa Rivas (El País) además de un modesto servidor, que formábamos parte de lo que yo llamé “la mesa de los extranjeros”, que quedó vacía entre las ausencias y las marchas anticipadas. Una de dos, o la organización es un despropósito o fuimos utilizados para dar una bofetada sin mano nacionalista, en cualquiera de ambos casos una falta de tacto y de educación absolutas, una más de las varias sufridas por la prensa en este Fórum.

Juan Moll

Pero terminemos con buen sabor de boca y si un hermano, Joan Roca, no estuvo a la altura, lo compensó otro de los hermanos Roca, Josep. Para mí la cata de vinos que “Pitu” Roca nos ofreció, fue el colofón a mi Fórum, no me quise quedar a más nada, quería irme de Gerona con la reconfortante sensación de este acto. Viñas errantes, vinos de ultramar fue un recorrido por la historia del vino desde su salida del Viejo Continente hasta llegar, a través de Canarias, al Nuevo Mundo, donde, como bien indicó Roca, podemos encontrar vinos de viñas mucho más viejas que las replantadas en Europa tras la plaga de filoxera. Un viaje que nos llevó a tierras americanas, desde California, pasando por Perú, hasta los viñedos de Chile y Argentina.

Vinos distintos, peculiares, difíciles de probar en otra ocasión, todo ello con la palabra justa y certera de “Pitu” que

Josep «Pitu» Roca

culminó con dos joyas, el XC Palo Cortado de Ida y Vuelta de González Byass que ha dado la vuelta al mundo a bordo del Juan Sebastián Elcano y un vino canario que nunca ha salido al mercado, El Grifo Malvasía 2014. Entremedio curiosidades y grandes vinos como el Huaso de Sauzal 2015 de Renán Cancino en el Valle de Maule (Chile); dos chardonnays argentinos espectaculares, Las Pizarras 2014 de Aconcagua Costa y White bones 2017 de Gualtallary. La intensidad aromática de los vinos californianos, como el Bloom’s Field 2014 Pinot Noir de Domaine de la Côte o el cotizadisimo Male 2013 Syrah.

Una gozada, menos mal que al final siempre nos quedan los buenos vinos.