Contemplo tras las cristaleras del salón de Bodegas Viña Salceda el discurrir caudaloso del Ebro, los árboles de la orilla, las viñas en la bella parcela enmarcada por flores rojas, amarillas, blancas y violetas. En la mesa las botellas de vino listas para la cata y en mi memoria, recientísimas sensaciones, los pies sobre las blancuzcas tierras calcáreas, el fluir del arroyo, curiosamente llamado río Mayor, dos únicos sonidos, el del silencio y el de los pájaros. En la nariz, toda una sinfonía de aromas del campo, de las hierbas, de la humedad del agua, del terruño.

Viñedos de Viña Salceda

Finca La Salceda da nombre a la bodega que se fundó en 1969 y, aunque tres propiedades han conocido ya sus pagos, siempre han sido familiares. Desde Diciembre de 2017 es Grupo Peralada quien adquirió la bodega a la familia Chivite. Unas 17 hectáreas de viñedos dedicados casi exclusivamente a la uva tinta Tempranillo. En la bodega, grandes depósitos de hormigón para la fermentación maloláctica (segunda fermentación) y, en los calados de obra, las barricas donde el vino que tutela el enólogo César Muñoz, envejece en nobles maderas provenientes de los mejores toneleros franceses y americanos, unas 7.000 barricas bordelesas, apiladas en andanas de cinco alturas engarzadas a la manera tradicional, con cuñas de madera.

Vid en flor

Tres únicos vinos elabora esta bodega de Elciego en la Rioja Alavesa, como nos explica Nuria Lagunilla, riojana de familia vinatera que nos conduce muy amablemente durante toda la jornada y nos ilustra sobre mil detalles de viñedos, uvas y vinos. Tres tintos que probamos en el magnífico salón de la bodega y uno más que llevamos para la comida del mediodía, una grata sorpresa.

Calados de barricas

Viña Salceda Crianza 2015 nos gusta ya por su brillante capa granate. Fruta roja fresca, hierbas de campo (notas balsámicas), la suave vainilla del roble americano. De trago fácil, muy riojano, donde luego aparecen algunas notas minerales.

Viña Salceda Reserva 2014 muestra un color más intenso, el roble francés le aporta recuerdos especiados (pimienta negra), sigue siendo fresco y grato de beber, más complicado en su cata.

Vinos de Viña Salceda

Nuria nos aclara que 2012 fue un año difícil, así nos lo muestra su vino más alto de gama, el Conde de la Salceda 2012, curiosamente, a pesar de sus en barricas francesas de robles seleccionados en Nevers y Vosges, es el más violáceo de los tres. Entero aún, presenta notas de lácteas y frutas maduras, especias también y una evidente elegancia, con un postgusto un tanto secante.

Restaurante Viura

Culminamos la jornada con una grata sorpresa por partida doble, el descubrimiento gracias a la bodega del hotel y restaurante Viura y probar el Conde de la Salceda 2014, un vino aún no comercializado, pero que nos gustó por su opulencia, redondez y elegancia, una boca plena de fruta madura subrayada por los sutiles tostados de roble de calidad.

Conde de la Salceda 2014

Javier Alesanco, chef de Viura, nos deleitó con unas creaciones que aúnan productos locales con un desparpajo muy actual. Así probamos sus Espárragos con bechamel de las pieles, queso, trufa de verano y rúcula, la tierra, el campo con un punto de sofisticación. Como su delicada Merluza con pimientos rojos o su sabroso y delicado Pichón. Una buena selección de vinos de la zona donde no faltó un cava

riojano, Viña Pomal, un magnífico blanco, Viña El Flako 2016, un poderoso Luis Cañas Selección Especial 2012 (con los mismos peros que el Conde de la Salceda del mismo año) y, como no, el mencionado y magnífico Conde de la Salceda 2014. Todo ello en un entorno donde el diseño actual y la tradición riojana maridan a la perfección.