verema sevilla

Los comentarios eran generales, vinos “difíciles”, o sea, que no gustaban demasiado. Cata de vinos de altura, sí, mucho rollo de viñedos centenarios, de viñas pre filoxéricas, bla, bla, bla, pero al final, vinos duros, astringentes, densos, ¿no habíamos superado eso?

Alberto Tobes del Servicio de Experimentación y Ensayo de la D. O. Ribera de Duero

La cata de Ribera de Duero del salón Verema de Sevilla ha demostrado una cosa, que estamos hartos de vinos espesos y con tanto cuerpo después de cuatro o cinco años, que no son ni agradables, para los catadores, ni comerciales, para los hosteleros ni para los clientes.

Respeto todo eso de viñas viejas, vendimia manual, uvas sobre maduradas, color, potencia, etc. Pero algunas cosas quedaron superadas tras los vinos “parkerizados” de finales de los 90, por favor, que ya venimos de vuelta de todo eso.

Poco queda en el recuerdo de este salón de vinos de Verema Sevilla 2018. El cava Chardonnay Milesimé de Juvé y Camps, el Viña Pedrosa Finca La Navilla 2014, poco más.  Si hace un año hablábamos de la mediocridad del Cvne Crianza, lamentablemente tenemos que decir que esa mediocridad se ha contagiado un tanto a vinos tan seguros como su Imperial Reserva o su Contino, inferiores a otras añadas de esta prestigiosa bodega.

Cata de vinos de Ribera de Duero

Vinos potentes, astringentes, o, por el contrario, tan insustanciales y ligeros como la nueva imagen de algunos blancos y rosados que se presentaron allí. Qué difícil encontrar en este salón un vino con cuerpo y personalidad.

Por contra ver como un vino tan simple de súper mercado en los últimos años como Montecillo, ha hecho un esfuerzo por ponerse al día y presentar vinos más acordes con el nivel que se espera de una bodega con tanta historia a su cargo.

Sorpresas agradables algunas, ya hemos mentado el Milesimé de Juvé y Camps, además un hallazgo de categoría, sabíamos de las bondades del rioja Amaren, pero lo supera el nivel de su Ribera de Duero, el Tierras de Cair, un vinazo.

En resumen, una mini feria de vinos más, donde saludarnos todos e intentar descubrir algo que, a estas alturas de la película, nos sorprenda, difícil tarea vive Dios.