Rioja Alavesa

El peor aditivo que pueda tener cualquier alimento es la política y si hablamos del vino, alimento natural libre de cualquier añadido artificial, lo de la política le sienta peor que mal. Hace años que se habla de la separación de la Rioja Alavesa de la D. O. C. Rioja, todo viene desde que existe La Rioja como comunidad autónoma, sí, eso, es que antes no existía como tal, aunque los más jóvenes no lo hayan conocido, Logroño era, como Santander, una provincia de Castilla la Vieja. Tierra de la cuna de la lengua castellana, se constituye como comunidad autónoma en 1982.

Mapa de la D. O. C. Rioja

La Rioja significa en todo el mundo vino de calidad español, por tanto, las bodegas acogidas bajo su nombre, gozan, a priori, de un trecho adelantado en cuanto a la comercialización de sus productos se refiere. La Denominación de Origen Calificada Rioja es una zona vinícola podríamos decir que intercomunitaria, ya que afecta a municipios de la propia Rioja (antigua provincia de Logroño), Álava (País Vasco) y Navarra. De hecho, tenemos el claro ejemplo de vinos de la comunidad de Navarra cuyos municipios quedan bajo el amparo de la D. O. C. Rioja, que aumentan su valor de marca frente a los que se encuadran en la D. O. Navarra, véase por ejemplo Barón de Ley. Esto es una realidad y el que no lo quiera ver que no lo vea.

Los vinos de la Rioja Alavesa, qué duda cabe, tienen una personalidad propia. Salimos del antiguo barrio de la estación de Haro, capital de la Rioja Alta, y cruzamos el Ebro, llegaremos a poblaciones como Laguardia, Elciego, Labastida, con una tradición bodeguera riojana histórica. Con unas 11.500 hectáreas de viñedo, la economía de esta subzona de la D. O. C. Rioja, está basada en el mundo del vino. El hecho de su pertenencia a la comunidad autónoma del País Vasco, implica un fuerte componente político en las voces que abogan por separarse de dicha Denominación, pero, la pela es la pela, aun los que están a favor de esta separación, preferirían mantener la marca Rioja Alavesa para los vinos de la comarca.

Bodegas Luis Alegre de Laguardia

Pero matices políticos aparte, me gustaría señalar otro posible motivo para dicha separación y hablo exclusivamente del tema enológico. Para los que creemos que las características del terruño, sus peculiaridades climáticas, de suelo, la personalidad de sus variedades, es algo muy a tener en cuenta a la hora de valorar la creación de denominaciones vinícolas más específicas que las actuales. En principio es algo que podría parecer antieconómico, ya que en un poco educado público español, en lo que al vino se refiere, podría crear confusión la atomización de denominaciones, pero, como ha ocurrido en la grandísima, en extensión, La Mancha, una denominación tan genérica igual no refleja fielmente las características de una zona vinícola, por lo que se ha ido atomizando en denominaciones más pequeñas y más fieles a cada comarca vinícola de la Comunidad.

Lo dicho anteriormente no solo serviría para clarificar la procedencia y características de vinos de una zona determinada, sino para intentar desmarcarse de la vulgarización y baja calidad de algunos vinos que, amparados en la contraetiqueta de su Denominación (famosa) aprovechan para tirar precios e intentar acaparar mercado con vinos mediocres indignos de ostentar la marca de dicha Denominación de Origen, fijémonos por ejemplo en la lucha de Raventós i Blanc en el sector del cava del Penedés.

Deben de ser los mismos bodegueros alaveses los que, libres de presiones políticas, valoren por donde han de caminar, aunque me temo que lo peor que le podría pasar a Rioja es que se creara una guerra interna de bodegas, unas por la permanencia en la D. O. C. y otras por la separación en una denominación propia y más específica.