10 ans après avoir repris seul les rênes de l’établissement fondé par mon père, Michel Bras, en 1992, et honoré par une 3ème étoile depuis 1999, j’ai décidé, en accord avec toute ma famille, d’ouvrir un nouveau chapitre de ma vie professionnelle sans la récompense du guide Michelin, mais avec autant de passion pour la cuisine. J’entends bien continuer, avec mon équipe fidèle, à faire vivre au Suquet cette expérience magique de l’Aubrac, toujours avec cette quête de l’excellence.

Posted by BRAS officiel on Dienstag, 19. September 2017

Sébastian Bras, hijo del mítico chef francés Michel Bras y gran cocinero él mismo, comanda el restaurante familiar Le Suquet en Laguiole (Francia) que desde 1999 ostenta tres estrellas Michelin en la renombrada guía roja. Sébastian Bras, con el acuerdo de toda la familia, ha grabado un video donde explica los motivos que le han llevado a pedir a los responsables de la Guía Michelin, que no incluyan su establecimiento en la edición de la Guía Roja 2018, con lo que renuncia a las tres estrellas Michelin.

La decisión de los Bras está ya suscitando un amplio debate en las redes y, sin duda, seguirá ampliando su eco y originando multitud de opiniones a favor y en contra. Sea o no una decisión acertada, sí es cierto que es valiente y arriesgada, en cuanto supone quedarse voluntariamente al margen de la élite de los restaurantes tres estrellas, con lo que puede conllevar ello de merma en las reservas de los clientes que, internacionalmente, van buscando este tipo de locales distinguidos en la famosa guía francesa.

Sébastian Bras curiosamente, relata como fue el Camino de Santiago, el momento que le ofreció la paz y la ocasión de realizar una profunda reflexión sobre los planteamientos de su negocio. Así ha llegado a la conclusión de que el estrés y la presión que ejercen las estrellas Michelin, y también los gastos que, para mantener el nivel, suponen, no le merecen la pena a sus 46 años.

El cocinero francés, heredero del timón de Le Suquet, declara también en su video que esta decisión supone un cambio en su vida profesional, lo cual no supone merma en su pasión por la cocina y en seguir buscando la excelencia en su negocio. Pero todo ello, redirigiendo también su vida personal que, una vez descargado de la presión que supone luchar por mantener cada año las tres estrellas Michelin, se verá probablemente más libre para compartir con su mujer.

Bras agradece sinceramente a la Guía Michelin el trato recibido durante estos años, pero expresa su deseo de salirse de la presión de lo que considera el chef galo, una “competición”. No es el único cocinero de renombre que ha tomado esta decisión en los últimos años, coincidiendo varios en que la popularidad que le dan las tres guías Michelin no merece el sacrificio necesario para obtenerlas y mantenerlas. Algunos de ellos son Alain Senderens, Jean-Paul Lacombe, Gualterio Marchesi o el español Joan Borràs, que renuncio a su estrella en 2008 tras superar un tumor cerebral del que fue operado.

Renunciar a tres estrellas Michelin