Manzanilla Goya XL de Delgado Zuleta

Fotografía: Manolo Manosalbas

Texto: Javier Compás

Bodegas Delgado Zuleta lleva generaciones elaborando vinos de alta calidad en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda. La bodega más antigua del Marco de Jerez y una de las más antiguas de España, su historia nace a principios del siglo XVIII, según consta en el documento más antiguo conservado en su archivo, de 1719, aunque se toma como fecha fundacional la de 1744.

Cata Goya XL

Grandes vinos generosos y, especialmente, cuna de algunas de las mejores manzanillas de la Denominación. Un vino engarzado a una comarca, Sanlúcar de Barrameda es manzanilla, vino generoso de uvas Palomino Fino, crianza tradicional por el sistema de soleras y criaderas, bajo velo flor, ese milagro natural de los vinos pálidos y secos característicos de la crianza biológica.

Y en lo más alto de la gama de las manzanillas de Bodegas Delgado Zuleta, la botella negra de Goya XL. Solo una saca de 3.000 botellas para este vino amarillo pálido brillante de

Goya XL en sus distintas fases de crianza

dorados reflejos. Este pasado lunes 27 se ha presentado su nueva edición en el patio cubierto de La Taberna del Alabardero de Sevilla. En la cata, dirigida por el enólogo de la bodega, José Antonio Sánchez Pazo, un profesional con más de 30 años de experiencia en el marco de Jerez.

Entre los invitados mucha gente del mundo del vino, la gastronomía y comunicadores especializados de la ciudad de Sevilla. Junto a los miembros de Bodegas Delgado Zuleta, José María Bustillo, Jorge Pascual, José Federico Carvajal, reconocidos sumilleres, como el nariz de oro José Joaquín

Invitados catando Goya XL

Cortés, Matías Vela, José Manuel Masse, Rafael Amores. También comunicadores como Pepe da Rosa, el gaditano Pepe Monforte, Shawn Hennessey o profesionales de la hostelería sevillana.

La nueva Goya XL es más suave que en anteriores embotellados. Elegante y con cierto cuerpo, se ha acomodado un tanto a un gusto más general en el público consumidor. Quizás los más puristas echen en falta cierta potencia y algunos rasgos más marcados de salinidad y frutos secos. Tuvimos ocasión de catar previamente al embotellado final, vinos procedentes de la 1ª y 3ª criadera de Goya XL donde pudimos apreciar nítidamente el rastro de las levaduras del velo de flor.

El acto culminó con un muy agradable aperitivo servido, como siempre espléndidamente, por el equipo de La Taberna del Alabardero.