Presentación en Sevilla de Bodegas Emilio Moro
Fotografía: Manolo Manosalbas
Textos: Javier Compás

El miércoles 23 de Mayo pasó por Sevilla José Moro Espinosa, uno de los hermanos que continúa la saga familiar, en Ribera de Duero, de la prestigiosa Bodegas Emilio Moro. De la mano de su distribuidor en Sevilla, Huelva y Cádiz, Grupo Viñafiel, se organizó un almuerzo maridado con los vinos de las bodegas en Abades Triana para medios y un cóctel por la tarde en la Casa Guardiola, éste abierto a un numeroso grupo de invitados.

José Moro presenta los vinos de la bodega en el almuerzo para los medios de comunicación

La comida en Abades Triana contó con la presencia, además de José Moro, de Antonio Martín, propietario del establecimiento y del Gerente de Viñafiel, Luis Galán. Moro presentó en primer lugar su nuevo vino blanco, un Godello 100% procedente del Bierzo, La Revelía 2016, con una crianza en barricas de roble de 500 litros de unos ocho meses, se presenta fresco y frutal, sabroso y con la presencia aromática del trabajo realizado con las lías, que le da también corpulencia y cierta dulcedumbre.

Se probaron posteriorme

nte, acompañando a los magníficos platos diseñados para la ocasión por el chef

La Revelía 2016 Godello con macerado de pargo con aguacates, lima y caviar de AOVE

Elías del Toro, cinco tintos de Ribera de Duero. Emilio Moro Vendimia Seleccionada 2015 se elabora con las uvas procedentes de la mejor parcela de cada año, es un homenaje a las tierras de Emilio Moro, en esta añada 2015 las uvas de Tempranillo empleadas en su elaboración proceden del terruño La Mira, con un rendimiento de 3500/4000 kilos por hectárea, que otorgan buena concentración al grano, el vino, tras reposar 12 meses en roble francés, despliega notas de fruta madura, flores, especias y elegantes tostados, un vino redondo y de larga persistencia.

 

Los colores del vino

La Felisa 2016 es un tinto de cultivo ecológico, aún muy entero, de vivos taninos, un tinto al que se le ha querido imprimir un carácter rústico, a la antigua usanza.

Malleolus 2015, el vino que marcó un antes y un después en la bodega, reservas que llevan su nombre propio. Tras él, el Malleolus de Valderramiro 2011, muy entero para su añada, con largo recorrido aún, elegantísimo en el retrogusto. Procedente de viñedos de 90 años que crecen en suelos

Malleollus con Huevos fritos con atún rojo, macerado en soja y trufa

arcillosos, las raíces se hunden hasta 4 ó 5 metros buscando el alimento, rendimientos escasos, unos 2000 Kg/Ha. Se usa roble americano para potenciar la arcilla y pasa luego a francés para captar esa mayor elegancia. En definitiva entre 14 y 18 meses de maduración para un vino exclusivo que en 2013 y 2014 no se ha elaborado, así es de exigente la bodega.

Con el postre se sirvió un vino diferente, presentado en una botella borgoña de gran porte, el Emilio Moro Clon de la Familia 2011, es un vino de marcada mineralidad. Un homenaje al clon primigenio que han ido injertando en todos sus

José Moro en el cóctel celebrado en la Casa Guardiola (Foto: JC)

viñedos. Hace fermentación maloláctica en roble francés y recibe una crianza de 22 meses en madera. Un vino grande, muy entero aún. Además es un vino solidario, todos los beneficios de la venta de las escasas 1.000 botellas que salen de bodega, se destinan a la Fundación Emilio Moro y sus labores sociales.

Por la tarde, en el bello escenario de la Casa Guardiola de la Puerta Jerez, el siempre magnífico catering Miguel Ángel sirvió un cóctel a los numerosos invitados que pudieron disfrutar de los vinos de Emilio Moro y de su también bodega, Cepa 21.