Pago de Larrainzar

Hace tiempo que no catábamos un tinto navarro. Volvemos a nuestra españolísima y querida, por tantas cosas, tierra navarra, para probar este Pago de Larrainzar Reserva Especial 2010, y la verdad es que la vuelta ha sido más que satisfactoria.

Hace más de 160 años que la familia Larrainzar está ubicada en estos parajes de Ayegui, cerca del monasterio de Irache, a los pies de Montejurra. Allí, cosechadas a mano, se vendimian las uvas con las que se elabora este Pago de Larrainzar Reserva Especial 2010, una edición de la que solo se han producido 10.296 botellas.

La primera añada de este vino fue la de 2004, tras retomar la familia el proyecto vinícola en 2001. Para la familia este vino representa el estilo de la bodega, en busca siempre de la elegancia y la armonía. Después de la vendimia manual, que se realizó a finales de octubre para asegurar la perfecta maduración de las uvas, las diferentes variedades y parcelas fueron vinificadas y criadas en barrica por separado, para después realizar el ensamblaje final, buscando siempre el protagonismo de la fruta en equilibrio con las notas tostadas.

Elaborado con uvas Merlot 50%, Cabernet Sauvignon 30%, Tempranillo 10% y Garnacha 10%, recibe una crianza de 12 meses en barricas de roble francés. Vestido con una original etiqueta que homenajea a los jardines de la finca familiar, es un vino con un carácter muy personal.

Un bello color rojo de buena capa. En nariz ya se hace muy presente la crianza, con notas muy elegantes de tostados y una fruta muy madura. En boca tiene cuerpo, poderoso, donde nos vuelve esa fruta muy madura con una madera muy presente que nos trae notas de caja de tabaco, chocolate y elegantes recuerdos de ebanistería, con recuerdos del terruño. Un vino muy pulido y redondo, con unos taninos muy finos que dejan un elegante y prolongado postgusto en el paladar.