Lo que no contó el Presidente Moreno Bonilla el viernes pasado. Puntualizó que a las nuevas restricciones se añade, para la hostelería, la reducción a cuatro personas por mesa. Lo que no dijo es que la vuelta al nivel 4 supone un 30% del aforo interior y la prohibición de nuevo de no ocupar ninguna plaza en las barras, además se limitan las terrazas al 75% de su aforo.

Juan Manuel Moreno Bonilla, Presidente de la Junta de Andalucía

En esta manía moderna de hacer listas, estadísticas y días internacionales de todo, el tercer lunes del enero de cada año, se ha decidido que sea declarado el Blue Monday, o lo que se conoce como el día más triste del año. Los “expertos pertinentes”, sean los que sean, han contemplado las variables oportunas para decretar que precisamente este día sea sentenciado como el más triste del año.

Para la hostelería desde luego que será uno más, por desgracia han sido muchos y me temo que los días tristes que quedan todavía serán muy numerosos para sus negocios. Triste para los hosteleros y triste para todos los que profesionalmente estamos en el

Barras cerradas

entorno de la hostelería y la gastronomía en general, como diría un castizo, “una verdadera ruina”. Como triste es para todo aquel que disfruta y está acostumbrado a esa manera tan extrovertida de vivir, lo que venimos llamando la cultura sevillana de la tapa.

En lo que respecta a Sevilla su Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia, tiene previsto celebrar una asamblea este miércoles 20 para hablar sobre la nueva situación y estar pendientes de las negociaciones de la patronal a nivel nacional para arbitrar ayudas para los negocios de hostelería. Algunos hosteleros no verían con malos ojos un cierre total temporal, si eso ayuda a reducir efectivamente los contagios, si reciben a cambio una compensación económica por dicho cierre y el Estado se hace cargo de las prestaciones a los empleados.