La novelería sevillana no tiene límites, esta ciudad milenaria, que dio dos emperadores a Roma, por cierto no se pierdan la nueva novela del amigo Félix Machuca, “Las caravanas de Hadriano”, es en realidad un pueblo grande al que se le encandilan los ojos con el primer figurón que viene a llevárselo crudo. Esta vez ha sido el expresidente de los Estados Unidos de América, Barak Obama, ahí es nada.

Alejandro Alcántara y Barak Obama en Bache San Pedro

En realidad las cosas han cambiado muy poco. Si antes una niñas ataviadas de flamenca le llevaban un ramo de flores a la señora del ilustre visitante y se le hacía una demostración de coros y danzas por parte de Educación y Descanso, en estos tiempos “modernos” se agasaja, no a la exprimera dama del señor Obama, que ha venido solo, sino a quien hacía dicha función, el exembajador James Costos, a quien, en vez del ramo de flores de las “niñas ataviadas con el tradicional traje regional” se le regaló una característica cara jarrón de los ceramistas de moda, esos Victorio y Lucchino de la alfarería actual, que son los The Exvotos.

Todo ello, como diría un cursi del momento, en el marco de la Cumbre Mundial de Turismo celebrada días atrás en Sevilla y que, dicho sea de paso, dicen los hosteleros del lugar que apenas se ha notado en la caja semanal. De hecho, a los participantes invitados se les llevó a la plaza de toros de la Maestranza donde se sirvió una cena de gala servida por un magnífico catering local, donde amenizó, no un coro de Educación y Descanso, sino la mismísima soprano Ahinoa Arteta, supongo que con ánimo de mostrar que Sevilla puede tener un turismo operístico de calidad.

James Costos con la cerámica de theexvotos

 

Esta multitudinaria cena no estuvo exenta de cierta polémica en el restringido mundillo de la enología local, ya que los vinos que se sirvieron procedían de dos denominaciones de origen de Madrid para arriba, Rueda en blanco y Rioja en tinto, algunos pusieron el grito en el cielo, no sin razón, por la oportunidad perdida para promocionar los vinos andaluces.

 

Al que si le ha caído el “gordo” de la visita de Obama, ha sido a un pequeño bar de tapas del centro de Sevilla, un local llamado Bache San Pedro, localizado en la plaza del mismo nombre, San Pedro no Bache, que ha tenido una excelente promoción gratuita. Eso para que luego digan los hosteleros que invertir en comunicación es un gasto que no contemplan, que a ellos les vale el “boca a boca”, sí sí, claro, que se lo pregunten a los de Bache que han salido en todos los medios nacionales.

Desconocemos el menú degustado por el expresidente, aunque creo que el señor Obama, cuando se puede escaquear de la disciplina dietética de la señora Obama, es más de una buena hamburguesa de novillo Black Angus de Dakota del Norte que de pavía de bacalao, pero no me cabe la menor duda de que disfrutaría de la buena cocina de un local que tiene muy buenas referencias entre los gastrónomos locales, y confieso que tengo la visita pendiente.

Obama de tapas por Sevilla

En realidad el bar, bueno esa nueva modalidad de local entre bar de tapas y platos para compartir, aunque ellos mismos y algún medio local lo llaman restaurante, de Alejandro Alcántara, es conocido de James Costos porque tienen otro local en Madrid, el exembajador parece que ha sido el que recomendó la visita y se encargó de pedir las tapas y los vinos de la noche.

Con todo, bienvenido sea todo lo que pueda “poner en valor” (toma otra frase de moda) la gastronomía sevillana y sus buenos negocios de hostelería, aunque, una vez más, los barandas de turno hayan preferido el tapeo gastrobarense a una mesa bien vestida, qué le vamos a hacer, corren malos tiempos para los restaurantes.