D. O. C. Rioja

La segunda mitad del siglo XIX los negociantes de vinos de Burdeos llegaron a La Rioja buscando vinos tras la trágica plaga de filoxera que acabó con el viñedo bordelés y, a la postre, también acabó llegando a España y afectando a la mayoría de las cepas de las zonas vinícolas nacionales.

Mapa actual de la D. O. C. Rioja

Aunque la relación entre Burdeos y Rioja venía de antes, incluso algunos políticos de origen riojano, sujetos a las vicisitudes de tan convulso siglo, se habían exiliado en las tierras cruzadas por el río Garona. En definitiva, en la segunda mitad del siglo XIX la viticultura riojana se vio influenciada por las maneras de vinificación bordelesas, así nacieron los vinos finos de Rioja. Vinos tintos fermentados en depósitos cerrados y madurados posteriormente en barricas de roble de 225 litros. Así nacieron etiquetas históricas como Marqués de Riscal o Viña Tondonia, y se fraguaron los que serían los vinos más emblemáticos de España durante décadas.

Ahora, Burdeos vuelve a ser el espejo donde se mira Rioja. Esta vez en cuanto a la manera de calificar los vinos. Hasta ahora, las contraetiquetas de los vinos, no solo riojanos, sino de los acogidos a cualquier Denominación de Origen española, solo tienen en cuenta el tiempo de crianza, así, dichas contras nos informan si un vino es joven, crianza, reserva o gran reserva, sin atender a ninguna otra circunstancia. En Burdeos los vinos están clasificados según sus viñedos, los terruños donde estos crecen, desde la Clasificación Oficial del Vino de Burdeos de 1855, a petición del emperador Napoleón III para la Exposición Internacional de París de ese mismo año.

Etiqueta del Consejo Regulador de un Crianza de Rioja

La nueva propuesta del Consejo Regulador de la D. O. C. Rioja podemos describirla como una pirámide en cuya base se encuentra la nominación básica: D. O. C. Rioja, a partir de ahí y cumpliendo unas normas exigentes y muy específicas los vinos podrán acogerse a las siguientes clasificaciones:

Vino de zona, que ahora pasan a ser Rioja Alta, Rioja Oriental (antes Rioja Baja) y Rioja Alavesa. Al menos el 85% de las uvas deben proceder de la zona de referencia y el resto de municipios limítrofes. La bodega debe estar establecida en la zona.

Viñedos en vaso de Rioja con Sierra Cantabria al fondo

Vino de Municipio: Desde la cosecha de 2017 hay 142 municipios que podrían llevar esta indicación. El 85% de las uvas deben de proceder del municipio de referencia o limítrofes. La bodega debe de estar ubicada en el municipio.

Vino Singular, será la categoría de mayor calidad den Rioja. Los viñedos deberán tener al menos 35 años de edad con rendimientos máximos de 5.500 kilos por hectárea para los vinos tintos y de 6.922 Kg/Ha para los vinos blancos. Los viñedos deberán ser propios o de arrendamientos estables de al menos 10 años. Vendimia manual y elaboración y crianza separadas. Botellas numeradas, sometiéndose los vinos a una doble calificación, antes y después de su comercialización con una calificación en cata de “excelente”. Estos vinos no llegarán por primera vez al mercado hasta 2019.