Foto: Juan Mari y Elena Arzak y Julián Chivite

La familia Chivite, bodegueros navarros desde 1647, ahí es nada, pone en el mercado la cuarta cosecha de su glamuroso rosado Las Fincas. Un vino donde la bodega se ha asociado con Juan María Arzak, para diseñar un vino con estilo y elegancia.

Chivite Las Fincas Rosado 2017

Su singular botella, firmada por el prestigioso chef vasco, y su tono de color rosa pálido, posicionan este rosado navarro como un referente dentro del resurgimiento de este tipo de vinos que ocupan las champaneras y las copas de los lugares más a la última.

Chivite Las Fincas 2017 es un vino ideal para el verano, para el aire libre, para el mar, frío y atractivo. Pero es algo más, es también un magnífico y versátil vino que, en esta última añada, encontramos más redondo, untuoso dentro de su frescura, con personalidad más marcada.

En cata anotamos su delicado tono rosa pálido. En nariz sutiles aromas de fruta de hueso y notas de frutas rojas (fresa, granada). En boca es muy fácil de beber, fresco, con buena acidez, pero, como señalábamos antes, con untuosidad, equilibrado.

Elaborado con uvas tintas Garnacha y Tempranillo procedente de determinadas fincas propiedad de la bodega en la zona de Tierra Estella. Solo se usa el mosto lágrima que recibe una corta maceración con los hollejos, fermentando a baja temperatura y con una crianza sobre lías finas. Un vino acogido, el primero de la bodega que lo hace, a la Indicación Geográfica Protegida Vino de las 3 Riberas, denominación que se creó en 2008 y que toma su nombre de los tres ríos que bañan la zona señalada, el Arga, Ega y Aragón.

Las horas de tertulia entre Julián Chivite y Juan María Arzak, y la pasión de éste por los rosados, hicieron que ambos idearan este nuevo vino, un rosado diseñado teniendo en mente cual sería el rosado ideal. Así nació, de las uvas procedentes de la Finca Legardeta, Chivite Las Fincas rosado.