La terrible epidemia de Coronavirus que tanto daño está haciendo a España y los españoles, ha tocado de muerte, esta vez literalmente, al mundo del vino ibérico. Carlos Falcó, sevillano nacido en el Palacio de Las Dueñas hace 83 años, ha fallecido tras permanecer ingresado desde principios de esta semana en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

Propietario del Castillo de Malpica y el Dominio de Valdepusa, en Toledo, nombres que han marcado alguno de los mejores vinos españoles de los últimos años, Falcó, ingeniero agrónomo, formado en las universidades de Lovaina y California (Davis), ha sido uno de los pioneros en la elaboración de los actuales grandes vinos de pago peninsulares.

Carlos Falcó y sus vinos de Dominio de Valdepusa

Vicepresidente de la Real Academia de Gastronomía, presidente de honor de Grandes Pagos de España y presidente ejecutivo de Círculo Fortuny, asociación que agrupa y defiende la excelencia española y europea, es considerado uno de los precursores de la modernización de la viticultura hispana.

Nada menos que desde 1292 su familia y el título de Marqués de Griñón han estado unidos a Dominio de Valdepusa, propiedad familiar situada en el término toledano de Malpica de Tajo y uno de los primeros pagos certificados de calidad en el vino español.

Falcó fue autor, entre otras obras, de un libro fundamental para todo el que quiera iniciarse en el mundo del vino: Entender de vino, con múltiples reediciones a cargo de la editorial Martínez Roca, que recientemente sacó a la luz una nueva edición revisada y ampliada. Claro y ameno, nos explica paso a paso la cata de vino, variedades de uva, tipos de vino, maridajes y muchas cuestiones más sobre el mundo del vino.

En 2016 Espasa publicó su libro La buena vida, más que unas memorias, un compendio de historias familiares y la lucha personal del autor por mejorar el cultivo de la vid y el olivo en sus tierras, una tradición milenaria mediterránea que Carlos Falcó y Fernández de Córdoba se preocupe de perpetuar, descanse en paz.