Afortunadamente aún perduran esos riojas finos que, desde la segunda mitad del siglo XIX, han representado, con permiso de Vega Sicilia, los vinos más elegantes y presentes en las mesas españolas de alto protocolo. Precisamente en ese tiempo, concretamente se fecha su fundación en 1890, se data la fundación de Bodegas Riojanas.

El vino que hoy catamos procede de esta bodega centenaria enclavada en la muy vinatera localidad de Cenicero, de donde procede la totalidad de la uva Tempranillo con la que se elabora.

Si hablamos de clasicismo en vinos finos de Rioja, este Monte Real Gran Reserva 2013 es un gran ejemplo de ese estilo. Con una lógica evolución, más color, fruta presente, podemos saborear uno de esos vinos redondos, fáciles de beber, con una perfecta armonía entre acidez, alcohol muy mesurado y más cuerpo del habitual en aquellos delgados riojas casi claretes.

Efectivamente este Monte Real Gran Reserva 2013 presenta una buena capa granate oscura con ribetes rojizos. En la copa se muestra fluido, al acercar la nariz al borde del cristal parecíamos fruta roja madura en licor, maderas y un fondo de regaliz de campo. En boca es fresco, goloso y fácil de beber, aún incluso un tanto chispeante, pero redondo, equilibrado, sin aristas. Frutillos rojos maduros, un punto de palodú (regaliz) con una persistencia media.  Los 36 meses de crianza en roble americano le aportan notas de vainilla y especias. Cuanto más se bebe más gusta, a diferencia de esos vinos “modernos” que saturan a la segunda copa, este no harta.

Curiosamente la botella presenta una línea fusiforme poco acorde con la personalidad del vino, particularmente yo preferiría una clásica borgoña a este tipo más usual en ciertos blancos de denominaciones más recientes. Tampoco me gusta la etiqueta, que paga su tributo al estilo clásico pero que, en líneas y colores, se ha quedado bastante anticuada, pero bueno, también me parecen muy feas las etiquetas de vinos míticos como el famoso Petrus o el Château Angélus, pero al fin y al cabo lo importante en una botella de vino está dentro y lo que hay en la de Monte Real Gran Reserva 2013 me gusta bastante.