Termino esta ¿primera? selección de mis cócteles favoritos con un peculiar combinado que se ha convertido en el mágico remedio universal para mañanas de resaca, el Bloody Mary.

El barman Ferdinand Petiot «Pete», creador del Bloody Mary

Su nombre, que a algún gracioso se le ocurrió emparentar con María Tudor, la hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón, apodada María “la sanguinaria”, evoca el rojo intenso y denso de la sangre, en realidad, la historia más creíble de su nombre es la que habla de una camarera apodada Bloody Mary que trabajaba en un bar de Chicago llamado Bucket of Blood (Cubo de sangre) que frecuentaban clientes de “Pete” (Ferdinand Petiot, el que pasa por ser creador del cóctel).

Obviamente no fue en la convulsa corte británica donde se creó este cóctel, sino en el mucho más glamuroso y cosmopolita Harry New York Bar de París a principios de los años veinte del pasado siglo. El genio fue un barman de origen francés llamado Ferdinand Petiot.

En la biblia de los cócteles, el recetario IBA (International Bartenders Association) en su edición de 1961, aparece la siguiente fórmula para el Bloody Mary: 40 g de Vodka de 50º helado, 60 g de zumo de tomate helado, 2 gotas de salsa Worcester, zumo de limón, sal y pimienta, todo mezclado en vaso alto y ancho con un poco de hielo, en 1987 se añadió a la fórmula unas gotas de Tabasco.

C. K. Dexter Haven (Cary Grant) combatiendo la resaca con un Bloody Mary

Una receta actual podría ser esta: Escarchar previamente el borde del vaso con sal gorda mojada en lima, en vaso mezclador añadir y remover antes de servir: 3 partes de Vodka, 6 partes de jugo de tomate, un poco de sal y pimienta negra, 3 gotas de salsa Worcestershire, 3 gotas de salsa de Tabasco, 10 ml de zumo de limón o lima y 150 gramos de hielo picado.

Como decía más arriba es mano de santo para resacas matutinas, pero, en definitiva es un buen cóctel de aperitivo e incluso como integrante del almuerzo. En la película Historias de Filadelfia, en el momento mañanero de la resaca monumental de algunos de sus protagonistas el día de la boda de Tracy Lord (Katharine Hepburn), C. K. Dexter Haven (Cary Grant), recomienda a un “desorientado” Macaulay Connor (James Steward) que vaya a ver al tío Willie (Roland Young) al bar donde “está haciendo verdaderas diabluras”.