Foto de cabecera: Ryan Gosling en Crazy stupid love

La segunda entrega de esta selección de elaboraciones míticas de la coctelería, nos trae el Old Fashioned que, traducido, podría ser “Pasado de moda”, pero preferimos la traducción errónea, más poética y libre de “Vieja fascinación” o, la más acertada «al viejo estilo». Porque este clásico norteamericano de las mejores barras es una antigua fascinación que no pasa de moda, de hecho sigue siendo uno de los cócteles más vendidos del mundo.

Old Fashioned

Al igual que hicimos en la primera entrega de esta serie con el Negroni, podemos adaptar la receta a recursos más a mano en nuestras casas. Pero comencemos haciendo un poco de historia. El Old Fashioned nace en los Estados Unidos y podría ser considerado el cóctel más antiguo de la historia, con un origen más o menos legendario, así y erróneamente, todo hay que decirlo, se atribuye su creación a un tal coronel James E. Pepper, que lo popularizó en el Pendennis Club de Louisville, Kentucky.

Efectivamente la receta original es a base de Bourbon whiskey o rye whiskey (de centeno), aunque lógicamente, hoy día se utiliza también el whisky escocés (o de otro país elaborador), además de un terrón de azúcar y 2 ó 3 gotas de Angostura bitter, todo ello en vaso ancho con cubos de hielo, una media rodaja de naranja y una cereza (o no) al marrasquino (o al brandy)  para adornar, rematar con un golpe de sifón o agua carbonatada.

La receta original no difiere mucho de los primeros cócteles, o sea, un destilado, bitters aromáticos y azúcar, servido con hielo en vaso ancho y bajo. A finales del siglo XIX los aficionados a estos cócteles ya los pedían “a la manera antigua”.

Don Draper y su Old Fashioned

Así, se identificaba con un bebedor masculino, de cierta edad y alto estatus social, hoy en día se ha recuperado como un gran clásico y sigue gozando de una excelente salud.

Clásico también en la mano de las estrellas de la pantalla, ha pasado por muchas cintas de Hollywood, pero quizás su mejor valedor en los últimos años haya sido el Don Draper de Mad Men.

Pero volvamos, para finalizar, a la versión casera. Cojan un buen whisky y pongan 5 centilitros sobre hielo en un vaso ancho, una cucharadita de azúcar y completen con medio bitter. Refrescante y sofisticado, bebalo sin prisas.