Dicen que a las mujeres siempre le han gustado los tipos un poco canallas. También dicen que los vinos “amables”, semi dulces, son “muy femeninos”. Ni entro ni salgo en cuestiones de gustos personales y menos femeninos, terreno resbaladizo y siempre conflictivo, más ahora con tanto feminismo rampante.

Yo hablo de vinos y, en este caso, de un nuevo vino de esos que llaman de supermercado. Indómito Chardonnay 2016 es un blanco que ha llegado a mi mesa desde los lineales de Mercadona. Ya he hablado alguna vez del Borsao tinto que en esa gran superficie venden, tanto el joven como el crianza, dos vinos muy a tener en cuenta por su extraordinaria relación calidad precio.

Indómito blanco es un vino elaborado con la uva francesa Chardonnay procedente de una bodega manchega. Lo que llama la atención, en un primer momento, es precisamente su precio, 1,90 euros, lo que hace pensar en un vino corriente, quizás pasable y poco más.

No es así, Indómito Chardonnay 2016 tiene un bonito color amarillo de reflejos dorados. En nariz es bastante aromático, frutal, pero sin esa dulcedumbre de otros blancos a la moda. En boca sorprende su cuerpo, tiene volumen, una fresca acidez bien conjugada con sensaciones frutales y no exento de cierta elegancia final.

Bodegas Virgen de las Viñas

Indómito está elaborado por la Cooperativa Virgen de las Viñas de Tomelloso (Ciudad Real), que además de vinos elaboran aceites. Fueron 17 los pequeños agricultores de Tomelloso fundadores de la cooperativa en 1961, que en la actualidad elaboran unos 160 millones de kilos de uvas al año. La cooperativa lleva adelante una labor constante de formación entre los agricultores asociados para que estos apliquen en sus viñedos parámetros cada vez más competitivos. Durante el Curso 2011-12 se celebró, en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha, un Master de Post-Grado: Gestión Integral del Vino, dirigido a profesionales del sector y personal universitario en general.