Hablamos en otra sección de nuestra revista de las tradicionales viandas de Navidad. También en la cuestión bebidas, vinos en concreto, se buscan valores tradicionales para las comidas de tan señaladas fiestas. Y no podía faltar en cuanto a vinos clásicos se refiere, algún reserva riojano.

Marqués de Riscal Reserva 2012 es una opción si en vinos de “toda la vida” se trata. Hasta la tradicional red metálica vistiendo la botella tiene este clásico de Rioja. Una etiqueta perteneciente a una de las bodegas históricas de nuestra más famosa Denominación de Origen.

 

Bodegas Marqués de Riscal se fundó en la segunda mitad del siglo XIX y desde entonces se dedica a la elaboración de lo que, desde entonces, se llaman vinos finos de Rioja. La bodega se encuentra en la localidad de Elciego, en la Rioja Alavesa. A pesar de su dedicación a los vinos clásicos de Rioja, la bodega también ha sido pionera en la creación de los “nuevos riojas” con su Barón de Chirel, que salió al mercado en 1986. La bodega cumplió su 150 aniversario en 2008 y en 2013 recibió el premio a la mejor bodega europea de la prestigiosa revista Wine Enthusiast. Otro hito, fue la construcción del nuevo edificio de bodega diseñado por el arquitecto Frank Gehry, la llamada Ciudad del Vino, inaugurada en 2006. El restaurante que alberga consiguió en 2011 su primera estrella Michelin.

Bodega 1883 de Marqués de Riscal

 

Marqués de Riscal Reserva 2012 está elaborado con uva Tempranillo y, hasta un máximo del 10%, con aportes de Graciano y Mazuelo, para dar color y frescura. Permanece unos dos años de crianza en barrica de roble americano. De capa media, es el clásico rioja de larga guarda. A la vez vivo y redondo, muestra elegancia en boca, con notas de frutas maduras y tostados y una clara tipicidad riojana donde la madera tiene bastante protagonismo. Fácil de beber a pesar de su complejidad, deja un fresco y suave postgusto.

PVP aprox.: 14,50 €.