El lunes 15 de Mayo, festividad de San Isidro Labrador, ha sido un intenso día de acontecimientos enológicos en Sevilla. Entre ellos la presentación de los vinos de Bodegas Mustiguillo en la ciudad, de la mano del responsable y autor de los vinos de la bodega, Toni Sarrión.

Toni Sarrión

Por la mañana vinos Delatierra, distribuidora de Mustiguillo en la zona, organizó una cata en el patio cubierto de la Taberna del Alabardero, perfectamente preparado para la cata, incluyendo unas magníficas copas Riedel y la Regaña Don Pelayo como limpiador del paladar perfecto, para que los casi sesenta asistentes, pudieran disfrutar plenamente de los singulares vinos valencianos.

Seis vinos protagonizaron la cata, mostrando el buen hacer de una bodega de la comarca Utiel Requena, que ha llevado las variedades autóctonas a un nivel extraordinario. Así, tanto su blanco de uva Merseguera, poco habitual en los vinos españoles, como sus elaboraciones con la tinta Bobal, llaman la atención por su personalidad.

Los vinos de Mustiguillo tienen certificación ecológica. Sarrión, apoyado por imágenes, explicó a los presentes su filosofía de elaboración, basada fundamentalmente en el buen hacer en la viña y desgranó algunas características peculiares de la bodega, como la paulatina sustitución de los recipientes de madera por depósitos de cemento que se construyen con tierra de los mismos viñedos.

Tintos de Bodegas Mustiguillo

Dos blancos iniciaron la cata. Mestizaje 2016, es un coupage de Merseguera (65%), Viognier (24%) y Malvasía (11%), que ofrece un vino untuoso y fresco a la vez, muy aromático. Más seco se muestra el otro blanco, Finca Calvestra 2015, un pago en la zona de Requena a más de 900 metros de altitud, elaborado como mono varietal de Merseguera (injertada en viejas cepas de Bobal), fermenta en barrica permaneciendo en crianza con sus lías durante 11 meses.

La cata de cuatro tintos comenzó con el Mestizaje 2015, vino acogido, como otros tintos de la bodega, a la D. O. P. Pago El Terrerazo, una denominación propia para un Vino de Pago. Viñedos principalmente de Bobal que crecen en 87 hectáreas en la zona de Utiel, a unos 800 metros de altitud sobre el mar y con un clima continental característico.

La Garnacha de Mustiguillo 2015 es un vino bastante peculiar, fermentado sin despalillar, o sea con raspón (en un 20%), muestra una golosa frutosidad no exenta de notas cremosas que le proporciona su fermentación en tinas de roble de 80 Hectólitros.

Finca El Terrerazo 2014 (DOP Pago El Terrerazo), transmite toda la expresión de los viejos viñedos en vaso de la Bobal local. Un color cereza madura de bordes rubí, en nariz se aprecian elegantes aromas de frutas rojas y especias características de la crianza en barricas de roble francés, donde ha permanecido 21 meses. Con cuerpo y personalidad, con buena acidez, aún se muestra muy joven ya se intuye su tacto sedoso que se irá redondeando con el paso del tiempo en botella.

Mesa de cata

Dos pequeños viñedos, plantado uno en 1919 y el otro en 1945, forman la parcela de 2,3 hectáreas de donde proceden las uvas de Bobal con la que se elabora el Quincha Corral 2014 (DOP Pago El Terrerazo). Un vino exclusivo, de muy pequeña producción y trabajado muy artesanalmente por Toni Sarrión, recibe una crianza de 18 meses en barricas de roble francés tras realizar la fermentación maloláctica y batonage en barricas entre 5 y 8 semanas. Un vino de muy largo recorrido, que solo sale al mercado en las mejores añadas. La tierra caliza de sus viñedos, marcan las sensaciones organolépticas de un vino que nos habla del terruño.

Los vinos de Bodegas Mustiguillo, también protagonizaron por la tarde, la sesión de Mayo de Vino Filosófico, cata comentada que dirige un servidor, en la Sala Cultural La Revuelta. Los veinte asistentes a este acto cultural, tuvieron ocasión de probar Mestizaje 2015 tinto y La Garnacha de Mustiguillo 2015, vino éste que fue acogido con mucho agrado por los participantes.