La mar nos trae alimentos maravillosos, realmente podríamos vivir exclusivamente de lo que se encuentra en ella y tendríamos una dieta base extraordinaria.

El atún es indudablemente un manjar, se encuentra bien repartido por todo el mundo y está presente en la gastronomía como plato a tener muy en cuenta, alcanzando cotas de auténtico éxito en cocinas tan dispares como la japonesa o la española.

Su forma de prepararlo es amplia, admitiendo técnicas de crudo, salazón, marinado, conserva, plancha, cocido, horno o guiso. Se comporta bien con salsas variadas, liga perfectamente con todo tipo de verduras y reúne cualidades organolépticas inmejorables.

Pero, todo tiene que tener un pero, no es precisamente muy asequible para los más desfavorecidos, sobre todo si el atún es fresco.

Al Banco de Alimentos de Sevilla llegaron recientemente, un decomiso de los servicios de inspección de la Junta de Andalucía, consistente en dos atunes con un peso próximo a los 400 kilos. Tras su paso conveniente por los servicios veterinarios y dada su idoneidad para el consumo, se pone en marcha el mecanismo de la solidaridad del atún. Se convocan a las Escuelas de Hostelería para que los alumnos aprendan a ronquearlo, para lo que profesionales de este arte se ofrecen como voluntarios, gracias Antonio y Álvaro. Estos alumnos guisaron al día siguiente, según las directrices de sus maestros y con los ingredientes que consideraron oportunos. Otros tres conocidos caterings, la Raza, la Azotea y Catering Sevilla, gracias Pedro, Juan y Andrés, se ofrecieron asimismo para dar buena cuenta de  los más o menos 250 kilos de atún en que se quedaron finalmente. Se han procesado estos kilos, unos con garbanzos, otros en marmitako y otros encebollados con arroz. 250 kilos de atún son mucho atún, pero desgraciadamente tenemos que ser conscientes que en nuestra capital y provincia se atiende diariamente a unas 1.600 personas en los distintos comedores sociales.

El atún ha reavivado la extraordinaria solidaridad de los estudiantes y profesionales de la gastronomía sevillana, permitiendo con su acción totalmente desinteresada luchar contra el despilfarro de alimentos. Desde el Banco de Alimentos de Sevilla queremos agradecer con todo nuestro cariño a las personas y entidades que lo han hecho posible una vez más, su inestimable colaboración para poder hacer llegar tan preciado manjar a quien menos tiene.

Ignacio Candau

Gerente de Banco de Alimentos de Sevilla

Miembro de la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo

Foto: Felipe Vázquez