Al Valle Secastilla se accede después de viajar por carreteras ascendentes, varios kilómetros, desde la localidad aragonesa de Barbastro, centro de la D. O. Somontano. En el extremo noreste de la región y con una altitud de 700 metros, las influencias mediterráneas llegan hasta este enclave del pre pirineo aragonés donde Bodegas Viñas del Vero está recuperando con éxito variedades tradicionales de la zona, como la Garnacha Blanca con la que se elabora La Miranda de Secastilla Blanco.

la-miranda-garnacha-blanca_1Del pago La Miranda y con el mismo nombre, procede también un tinto que, a mi parecer, posee una de las mejores relaciones calidad – precio del mercado en los últimos años, y su hermano mayor, Secastilla, los dos elaborados con uvas de Garnacha tinta, algunas con muchas décadas de vejez.

La Miranda de Secastilla Garnacha Blanca es un blanco distinto. Su permanencia en barricas de roble francés durante cuatro meses, además de las características del varietal y de la tierra en la que crece, le dan personalidad propia. A la vista aparece un amarillo pálido, limpio y brillante, de reflejos dorados. En nariz no expresa excesiva potencia  aromática, pero si afloran ya algunas notas de fruta blanca y también recuerdos de frutos secos, como la avellana. Es en la boca donde este vino nos dará todo lo que lleva dentro, una elegancia trufada de notas ahumadas de la crianza y recuerdos minerales de terruño.

Bodegas Viñas del Vero, del Grupo González Byass ha presentado este vino al mercado, obteniendo este mismo año una medalla de oro en el concurso internacional Garnachas del Mundo 2016.Viñas del Vero

Con La Miranda de Secastilla Garnacha Blanca 2014, seguimos apostando por las reseñas de vinos blancos. Este somontano es idóneo para acompañar aperitivos, ensaladas elaboradas, pescados, carnes blancas, arroces, foie y quesos no muy grasos, como el queso de cabra. Aunque su temperatura óptima de servicio es a unos 9º, podríamos degustarlo más frío en estos tiempos veraniegos de tanto calor.

PVP aprox.: 8,50 €