Fotografía: Manolo Manosalbas
Textos: Javier Compás

Unas cálidas luces envolventes y una música suave, predisponen ya el espíritu a relajarse y disfrutar de una noche distinta. La nueva etapa de La Cochera del Abuelo hace que nos reconciliemos con esa manida expresión ahora tan de moda llamada “experiencia gastronómica”. Aquí hay estilo de alta escuela, dentro de eso (otra frase de moda) que se llama “servicio desenfadado”, pero que trasmite clase y alta escuela.

Magnífica puesta en escena en La Cochera del Abuelo

Uno se sienta en una de las pocas mesas de La Cochera del Abuelo y se da cuenta de que viene a algo diferente, solo hay que observar los manteles de brocados, las cristalería Riedel, los platos de sellos tan distinguidos como la Cartuja de Sevilla, Vista Alegre o un plato diseñado por Amaya Arzuaga.

Un “bistró elegante” lo califica una de sus creadoras, Cinta Romero, artífice, junto a Estela Coll, de este remanso de paz y buena gastronomía. Y a todo ese conjunto de buenas sensaciones contribuye Cinta, con su saber estar, con su formación profesional y una elegancia natural de una de las mujeres que dan nivel a la hostelería sevillana, son unas cuantas y deberían estar más reconocidas de lo que lo están, ahí lo dejo.

El chef Bosco Benítez del Pozo

Estela y Cinta crearon el concepto de La Cochera del Abuelo, heredando un local que, desde los 80 del siglo pasado fue un lugar de éxito, en 2016. Primero como lugar de eventos privados, ahora abre sus puertas al público para cenas de martes a sábados, sin que ello impida que se siga pudiendo reservar completo tanto a mediodía como de noche.

Llevo ya medio artículo hablando de La Cochera del Abuelo y todavía no he mencionado su cocina. Los fogones están a cargo de un joven chef, Bosco Benítez del Pozo, joven cocinero sevillano de formación internacional que, desde el restaurante londinense de Elena Arzak, Ametsa, y camino de Australia, paró en Sevilla para pasar unas semanas con la familia, con los amigos, con su ciudad, y aquí se ha quedado afortunadamente para nosotros.

Huevo de gallina, espárragos, papel de patata y huevas de salmón

Tras la Feria se pondrá en marcha una carta de platos, sin apartados, donde el comensal se podrá confeccionar el menú a su gusto. Hay también un menú degustación de 30 euros. Una copa de Tío Pepe y una extraordinaria mantequilla con un fantástico pan cortado a la vista del cliente, abren un servicio donde la sorpresa consistirá en encontrarse con platos donde, como dice el propio chef, el “protagonista es el producto”, “cuatro cosas en el plato pero bien compuestas y con productos de primera”.

Corvina con emulsión de zanahoria y comino con mini setas de cardo

Y para darle la razón a Bosco, probamos primero una Brochetita con mucho corazón, con panceta ahumada italiana y salsa de piquillos. Pasta fresca de la casa, pescados según mercado y unos platos tamaño ración entre los 5 y 14 euros más o menos.

Atún con emulsión ligera de aguacate, cebolla roja y guisantes. Nuestra foto de cabecera, un resumen de la cocina de Bosco Benítez, buen producto, unas salsas finas, elegantes y sabrosas, simplicidad sofisticada, nada de cocina molecular ni aderezos ajenos a la cocina tradicional. Y como claro ejemplo de lo dicho su Huevo de gallina, espárragos, papel de patata y huevas de salmón, delicadeza y sabor con un toque trufado.

Solomillo de ternera con boniato, perlas de patata, rabanitos, cebolla y chimichurri casero

Para estos platos hemos decidido seguir con el vino de bienvenida, un fresco y fácil cava At Roca, un Reserva del Penedés, de factura tradicional y cultivo ecológico. Una de las etiquetas de una carta de vinos no demasiado larga, variada y con ausencia de “clásicos”.

Volvamos a los platos, Corvina con emulsión de zanahoria y comino con mini setas de cardo, lo que decía antes, producto con guarnición de lujo, en este caso dos extraordinarias salsas que, junto con las setas, podrían ser un gran plato en sí mismo, junto a la corvina componen un interesante “mar y montaña”.

Tarta de queso

Antes de la apoteosis del postre, la carne, Solomillo de ternera con boniato, perlas de patata, rabanitos, cebolla y chimichurri casero (receta uruguaya), la carne tierna y jugosa.

Culminamos con una impresionante Tarta de queso, en la línea de la casa, sabor potente en guante de seda, delicada, gustosa, no podíamos por menos que acompañarla con un Sauternes, en este caso un fresco y dulce Château de L’Ecole 2015.

Australia se ha perdido un gran cocinero, suerte para nosotros que se haya quedado en Sevilla.

Salón principal de La Cochera del Abuelo

La Cochera del Abuelo

C/ Álvaro de Bazán, nº 2

41002 Sevilla

Tfno.: 664 44 06 36