Paco Artacho es un empresario inquieto y emprendedor que ha participado en diversos proyectos de éxito en Sevilla, probablemente el más famoso de ellos, la cadena de Café de Indias. Tras otras aventuras hosteleras, regenta actualmente también cuatro cervecerías La Auténtica, ahora crea en una esquina del Porvenir, en Felipe II, un bar acogedor y de muy agradable diseño, La Antojería, para ofrecer al cliente un concepto de tapas actuales, sencillas pero de calidad, que recrean algunos éxitos de los últimos tiempos en las barras y mesas más innovadoras de la ciudad, a la vez que aportan también, cierta dosis de creatividad personal.

Foto: Pablo Gómez (Sweet Perdition)

Foto: Pablo Gómez (Sweet Perdition)

Entre el almuerzo y la cena, a eso de las cinco de la tarde, se apartan mesas, se dulcifica la iluminación y cambia la música, para convertir el local en un agradable afterwork de buenas copas. Ya hemos comentado que el interior tiene una atractiva decoración que es obra del estudio Persevera Producciones, artífices del interiorismo de varios de los últimos locales abiertos en la ciudad, como algunos de la cadena de Ovejas Negras, Tradevo Mar y Tradevo Centro, La Cava o Rocala, entre otros.

La carta de La Antojería no es extensa pero si lo suficientemente variada para poder elegir desde entrantes fríos, como su Ensaladilla de atún escabechado (3,00 €), pasando por platos más

Tartar de salmón y guacamole

Tartar de salmón y guacamole

contundentes como Huevos rotos con jamón de pato (5,5 €) o un Bacalao sobre confitura de tomate y alioli de ajo tostado (6,00 €). Los carnívoros tienen también varias opciones, tanto frías: Carpaccio de presa al aroma de salvia y parmesano (7,00 €) como calientes: Carrillera glaseada al Oporto con suave de patata (6,00 €). Todas las opciones de la carta son platos suficientes para compartir entre dos e incluso tres.

Alcachofa confitada con escalopín de foie

Alcachofa confitada con escalopín de foie

Nuestras visitas a La Antojería siempre han encontrado el salón lleno, lo cual es buen síntoma para la caja del negocio y para el ambiente del bar que, a pesar del lleno, mantiene un nivel de ruido soportable, que sería aún más soportable si se eliminara el hilo musical de fondo. Aunque nada comparable con nuestra reciente visita a un local de moda de la calle Calatrava del cual les ahorro cualquier comentario.

Pero estamos en La Antojería, y en ella probamos unos Pimientos de Padrón con salsa romesco (3,80 €) que interpretan la calçotada catalana. También probamos un Wok de verduras (4,50 €) que iba bien servidito de salsa de soja. Otra cosa es el Tartar de salmón con guacamole (5,5 €), un plato fresco que se sirve con tostaditas. El guacamole, fino y suave, se sirve, con buen criterio aparte (como diría la Sally de Harry) y el salmón viene bien sazonado y especiado, una de las cualidades de la cocina de la casa, buena mano para sazonar, lo cual no es poco tal como está el panorama. Lástima que ésta buena impresión se contradiga un poco con un exceso de dulzor en una buena Alcachofa confitada con escalopín de foie (9,5 €) que queda un tanto tapada por la reducción de vinagre dulce.

Lingote de arroz socarrado con chipirones y langostinos

Lingote de arroz socarrado con chipirones y langostinos

Uno de esos platos de éxito de algunos de esos llamados gastrobares es el arroz moldeado y con un planchado más o menos intenso que suele llevar arriba gambón, langostino, chopitos o chipirón. En este caso se trata de un Lingote de arroz socarrado con chipirones y langostinos (5,5 €), un arroz negro con los chipironcitos mezclados y los langostinos, con gran punto de cocción, encima, sin embargo, en esta ocasión, encontramos el arroz demasiado socarrado en algunos puntos, mezclándose su buen sabor con ciertos sabores a quemado.

El mejor plato que hemos probado en La Antojería hasta ahora es un Solomillo de ternera (120 grs.) a la brasa con verduritas (8,5 €). Una carne sellada y en su punto por dentro, tierna, jugosa y con sabor, acompañada además, por unas magníficas verduritas asadas. El plato es sabroso y estuvo bien acompañado por un Rayos Uva (D. O. C. Rioja), tinto fácil de beber, fresco, al que no le sentaría mal, para redondearlo, un puntito de madera que subrayara la fruta.

Hablando de la carta de vinos de La Antojería, además del rioja mencionado, también probamos un Piedra Luenga Verdejo Ecológico, un blanco de Bodegas Robles de Montilla que, lejos de esas levaduras que aromatizan a tantos verdejos mediocres de última hora, ofrece la sencillez y autenticidad del varietal. El resto de la carta ofrece buenas opciones, con propuestas clásicas como Muga, aunque con algunas referencias insólitas a estas alturas en un local de este tipo, como el popular Montecillo o el onubense Viña Barredero. Merecen la pena etiquetas como La Planta, Izadi, Cepa Gavilán,  entre los tintos, o los espumosos Pago de Tharsis, Elyssia rosado y, para quien pueda permitírselo, Veuve Cliquot. Bodegas Robles también aporta los generosos, además de la manzanilla Micaela.

Dulce de leche

Dulce de leche

Hay cuatro postres en la carta, ustedes verán, a mí me gusta el Dulce de leche (4,5 €) a pesar de tener que buscarlo debajo de una nube de nata montada con nueces y bizcochito, fresco y de buen sabor, se echa de menos más dulce que la capita del fondo del tarro donde se sirve.

La Antojería sea bienvenida y, aunque abrió a principios de verano, se suma a las gratas novedades de la temporada de las que procuraré ponerles al corriente cuanto antes, ¡Señor, que cruz de tarea!

La Antojería
C/ Felipe II, nº 6
41013 Sevilla
Tfno.: 955 12 66 46

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