La Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo ha celebrado Asamblea General el pasado 25 de Junio en las instalaciones del Hotel y Restaurante Manolo Mayo de Los Palacios y Villafranca (Sevilla), donde los académicos presentes, debatieron los asuntos del orden del día y, tras llegar a conclusiones que se comunicarán oportunamente en la correspondiente nota de prensa, disfrutaron de un menú elaborado con productos sevillanos y regados también con vinos de la provincia.

Milhojas de tomate de Los Palacios con salazón y ahumados

La familia Mayo acogió a los comensales con su calidez habitual, ejerciendo de magníficos anfitriones a la vez que sirvieron un excelente menú basado en productos provenientes de la provincia, entre ellos, como veremos en los platos que se detallan más adelante, el imprescindible tomate de Los Palacios, el albur del Guadalquivir, el pato de las marismas o la pluma ibérica de los mejores cerdos de nuestra sierra.

Albur de Coria del Río macerado en cítricos con fondo de salmorejo y mango

 

Los vinos que acompañaron la comida, seleccionados por el sumiller José Manuel Mayo, que ofreció de entrada Fino Frasquito Reserva en Rama de Bodegas González Palacios de Lebrija, compaginandolo con las cervezas artesanas de Los Palacios 8 Huellas. Se continuó con dos vinos de la Sierra Morena de Sevilla, el blanco Petit Ocnos de Bodegas Colonias de Galeón y el tinto Zancuo de la galardonada Bodega La Margarita de Constantina.

Arroz con pato azulón de las marismas

 

Los tomates de Los Palacios protagonizaron el primer plato, cortados en finas láminas, con salazón y ahumados. Muy bueno y fresco el Albur de Coria del Río macerado en cítricos con fondo de salmorejo y mango, una colorista presentación que es una lograda adaptación del ceviche a un plato sevillanizado. Sabroso y contundente el Arroz con pato azulón de las marismas.

Suprema de lubina de Veta la Palma con verdurita al dente

De los esteros de Veta la Palma provenían las lubinas que se presentaron a continuación con unas verduritas al dente. Pero aún había más, antes del colofón del postre, una excelente Pluma ibérica de la Sierra Norte cocinada a baja temperatura, tierna y sabrosa. Final sabrosísimo y fresco con la Torrija de verano, un brioche con sopa fría y helado de macadamia.

Pluma ibérica de la Sierra Norte cocinada a baja temperatura

 

Si estuviésemos décadas atrás finalizaríamos con aquello de café, copa y puro, prescindamos del tabaco, ahora prohibido en los restaurantes y quedémonos con el café y la copa y los progresos de una Academia Sevillana que, en su primer año de vida, presenta una magnífica vitalidad y muchas ganas de seguir haciendo cosas en favor de la gastronomía y el turismo sevillanos.

Torrija de verano