El lanzamiento de este vino supone el fin de la transición de producción integrada a ecológica que la bodega onubense inició con sus vinos blancos en 2019 y que ahora culmina con Insumiso, su primer tinto con certificación 100% ecológica.

Para Insumiso, en su primera añada 2018 (aunque en la botella no figura dato de añada) se han escogido las variedades Merlot (75%), Petit Verdot (15%) y Syrah (10%). La uva procede de viñedos propios con certificación ecológica. Para su elaboración, se seleccionan los racimos más frescos de sus parcelas en la finca “La Herrería”, en Villablanca, al suroeste de la provincia de Huelva.  La vendimia es nocturna, aprovechando las bajas temperaturas de la noche cuando la actividad enzimática de la uva es más baja. Tras pasar por la mesa de selección, se procede al despalillado. Para la maceración utilizan hielo carbónico,  con lo que se consigue bajar la temperatura hasta unos -4 o -5º C. rompiendo las células internas de los hollejos y consiguiendo extraer más aromas.

La fermentación alcohólica se produce durante diez días en depósitos de acero inoxidable a una temperatura de 15 a 20º C. Una vez realizado el proceso, el vino pasa a barricas de roble francés y americano donde se produce la fermentación maloláctica y posteriormente permanecerá envejeciendo durante doce meses y otros cinco en botella. No obstante la madera apenas matiza las características organolépticas de este tinto.

En cata presenta un tono granate cubierto. Un poco cerrado en nariz de entrada, se va abriendo transmitiendo notas de fruta madura, especias y sutil madera. En boca es fresco, algo tánico aún y con un punto herbáceo. Va mejorando al oxigenarse en la copa, ganando en frescura y equilibrio.

Delea a Marca es una empresa familiar fundada por Leopoldo Delea y Simone a Marca en el año 2006, con la filosofía de ofrecer al mercado vinos tintos, rosados y blancos de calidad. Situada en el municipio de Villablanca, al suroeste de la provincia de Huelva. Obtuvo la certificación de producción integrada en 2015, paso previo para  transformación en producción ecológica que culminó en 2019 tanto en viñedo como en bodega. Entre sus referencias más destacadas se encuentran los vinos blancos monovarietales como el Chardonnay o el Vermentino y los tintos como el Petit VerdotLeopoldo Selección, el más alto de la gama.