La idiosincrasia del público sevillano tiene sus particularidades, una de ellas es que hay que ponerle las cosas muy fáciles, quiero decir, eso de los bares secretos, las zonas peculiares y los largos recorridos para visitar algo, no suele funcionar. Ese ha sido uno de los fallos de la recientemente organizada Feria del Vermut en Sevilla.

Vermut Carmeleta (Valencia)

Grupo Diseño de Valencia ha sido la entidad organizadora de esta llamada I Feria del Vermut en Sevilla. Previamente la habían organizado en Valencia y Murcia. Según nos comentó la organizadora, habían pensado en la sala de Metropol Parasol, para entendernos, la parte alta de Las Setas de la Encarnación, por ser sitio céntrico y llamativo, a priori parece razonable, pero la realidad es tozuda y la prueba clara, poco público y solo TRES bodegas mostrando, perdón, vendiendo (a 2,50 euros la copa) sus vermuts. Repito, tres bodegas expositoras/vendedoras. Problemas: el desconocido acceso por la parte lateral al ascensor, había que pulsar el segundo piso; la sala en cuestión, sí, está arriba, pero totalmente rodeada por las extrañas estructuras tipo panal que configuras las “famosas setas”; no muy amplía por cierto.

Decimos en nuestro titular: otro cartucho quemado, nos referimos a que se suceden en Sevilla a lo largo del año este tipo de intentos de negocio revestido de Feria o Exposición, sin mucho poder de convocatoria y saturando al público, profesional y aficionados, que, defraudado, puede “quemarse” para posibles otras convocatorias mejor organizadas. Salones de vinos, ferias gourmets, festivales de auto caravanas, etc, etc, sin que cuaje en la ciudad, una de las más importantes de España, no lo olvidemos, un verdadero salón importante de vinos o de cualquier otro producto o productos interesantes para el sector.

Gente de mal vivir, vermuts de Murcia

Muchas veces, y creo que este es el caso de esta Feria del Vermut, es que las empresas organizadoras foráneas, no se asesoran adecuadamente con profesionales sevillanos con experiencia y conocimiento del sector en la ciudad, al igual que algunas instituciones públicas incluso de la misma Sevilla, lo que ya es más grave. Por ejemplo ¿alguien se ha enterado que este pasado fin de semana ha tenido lugar en Constantina una “feria de vinos de la Sierra Norte de Sevilla”? Ni el ayuntamiento local, ni la Diputación, ni los actores implicados (bodegas, etc) han tenido a bien realizar la mínima acción de difusión, a pesar de que incluso se presentaba una nueva bodega de la zona.

Por otra parte, mencionar al menos a los animosos participantes en la I Feria del Vermut de Sevilla. De las tres bodegas citadas, una sevillana, la umbreteña Bodegas Salado, con su vermut del Aljarafe inVito.

Vermut inVITO de Bodegas Salado (Umbrete, Sevilla)

Citamos a la divertida Gente de mal vivir, empresa de Murcia comandada por Higinio Berruezo, que han presentado sus llamativas botellas de cuatro tipos de vermut elaborados en la vinícola zona de Jumilla. Un tinto con base de Monastrell, “Promiscuo” que tiene tres meses de barrica en roble francés. Un blanco con base de Airen, “Promiscua”, y el más suave “Mezclao”, un vermut rojo con un poco de blanco y un toque de canela.

Muy interesantes los vermuts de los valencianos Carmeleta, Noema Ortí, nieta de quien da nombre al vermut, y Javier Peiró. Elaborados con base en las variedades de uvas Malvasía, Moscatel y Parellada, el tinto además se macera un tiempo con hollejos de la tinta Bobal. Un magnífico vermut blanco, un interesante tinto, el llamado Rosetta: un rosado con jengibre, fresas y canela de Saigón. Por último, precioso de color y elegantemente presentado, el Carmeleta Licor de Naranja, con el que facilitan un folleto con recetas de cócteles.