Fotografía: Manolo Manosalbas
Textos: Javier Compás

Hace poco hablamos de un fruto del verano, el higo y de su arraigo en la gastronomía mediterránea, de su sensualidad y de la presencia de la higuera, el árbol donde nace, en la memoria viva de nuestro paisaje urbano. El higo chumbo, comparte nombre pero es algo muy diferente aunque con evocaciones comunes.

Higos chumbos sin pelar

Nació probablemente en América y de Nueva España, hoy México, lo trajeron los colonos hispanos al Mediterráneo donde se afianzó como propio, creciendo solo ya que no necesita del cuidado del hombre. Decíamos que comparte espíritu evocador en nuestra memoria con la higuera, porque también nos lleva a esos veranos de la niñez del barrio, del calor y las paredes encaladas.

Bolsa de puesto de higos chumbos y nieve para mantenerlos frescos

Pero el higo chumbo es más rural, las chumberas, enmarañadas plantas que sustituyen tapias y cercados, son también espinosas barreras para lindes de caminos y cierre de campos arados. Incluso por encima de las casas campesinas, las chumberas daban sombra y ofrecían sus espinosos frutos aliviadores del hambre y de la sed.

Caña para la recolección de higos chumbos

Y recorro con la memoria imágenes ya difíciles de encontrar. La mesa-carro del vendedor de higos chumbos a la puerta del mercado, pregonando sus excelencias de dulzor y frescor, “ya pelados” para no clavarse ninguna espina. El plato de loza blanca de los higos chumbos pelados en el ambigú del cine de verano, pequeño bar con olor a frescura nocturna, jazmines y damas de noche como fondo, bombilla de luz mínima para no molestar a la película, lebrillo de altramuces, tomates frescos y rojos para cortar finos, con aceite y sal, y el cubo de los botellines helados. Por la pantalla, una salamanquesa sobre el rostro de Clint Eastwood, con su poncho, con su purito en la boca y la mirada de pistolero, “el bueno”.

Linde de chumberas (Joaquín Sorolla)

Difícil de recolectar por sus espinas, las largas y gruesas exteriores y las cortas y muy finas del fruto que, sin darte cuenta, se te clavan en las manos si no tienes cuidado, por eso la caña cortada para coger los frutos, la técnica de pelado, el agua para quitar las últimas espinas. Aquí solemos tener solo el verde, pero en México y Perú los hay también anaranjados, rojos y morados, los nopales son las hojas grandes y carnosas y se consumen como verdura, los frutos se llaman tunas.
Además de sus variadas aplicaciones culinarias, se hace incluso licor o mermelada, como en el norte de Argentina. Tiene usos medicinales (fruta indispensable en los viajes por mar contra el escorbuto) y cosméticos, e incluso se emplea en la fabricación del adobe para su impermeabilización.

Encierro de ganado con chumberas de fondo (J. Sorolla)

No se ponen de acuerdo los eruditos sobre el origen etimológico del nombre chumbera para este cactus, algunos coinciden en su probable cuna americana, Corominas habla de su origen antillano. Aunque también podría provenir del árabe subbarâ según otros lingüistas.