Posiblemente, a día de hoy, habré diseñado y maquetado más de 1.500 cartas y todas y cada una de ellas con intención de diferenciar el estilo e imprimirles personalidad y aún siendo una cantidad que puede parecer abultada, en esa cifra no habrá más de cinco encargos en los que se hayan diseñado con fotografías.

CARTA-FOTO-01Hay muchos detractores de esta manera de informar al cliente de la oferta de cocina, pero gran verdad es que atiende a varias consideraciones interesantes y una de ellas es la practicidad. El estilo de establecimiento y su filosofía también cuenta pero no tanto. Esto, el aspecto práctico del soporte, primará por encima de otros factores y responde a la perfección a la tan escuchada pregunta al camarero de…y este plato ¿qué lleva?. En zonas turísticas son una inmejorable herramienta de ventas y facilitan la elección de la comanda por parte del cliente. Agiliza la decisión y libera los tiempos del camarero. La traducción a los idiomas básicos es también obligatoria y ¡¡ojo!! Debe ser traducida por traductores cien por cien fiables. Nada de “Sweet bacon from the sky” (tocino de cielo) o “Tuna loin to the fine grasses” (atún a las finas hierbas). El numerito junto a la imagen del plato también ayuda a apuntar el pedido y economiza esfuerzo y escritura.MANTELIN-GASTROBARIS-OKOK

La fotografía para carta debe ser veraz. Debe mostrar sus proporciones y piezas con más o menos fidelidad y, si de paso, es atractiva ya lo borda. Hay platos más agraciados y otros menos, pero tranquilos, si después el conjunto se aliña con un buen color de fondo y unas tipografías adecuadas la carta venderá sola. Garantizado.

CARTA-FOTOEn fin, que al final de lo que se trata es de impulsar el negocio, agradar al cliente y facilitar el trabajo de los nuestros con todos los recursos al alcance y éste, la fotografía a la carta, digna y bien pensada ¿porqué no va a ser uno de ello?

Fotografías a la carta

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