Los nuevos vinos de la histórica Bodega Díez Mérito de Jerez de la Frontera (Cádiz), han sido uno de los gratos descubrimientos de la pasada muestra del fino y la manzanilla celebrada en el Museo de Carruajes de Sevilla.

Díez Mérito es una de las bodegas históricas del Marco de Jerez. Fundada en 1876 por Salvador Díez y Pérez de Muñoz, en 1892, se le une su hermano Francisco y la bodega pasa a denominarse Díez Hermanos. Los herederos de los fundadores, ya en la segunda mitad del pasado siglo XX, adquieren las bodegas Marqués del Mérito, que origina en 1979 la Bodega Díez Mérito.

En 1981 la Bodega es adquirida por el Grupo Rumasa, que incorpora las marcas Pemartin, Bertola y los licores Otaola. En 1985 es adquirida por el bodeguero Marcos Eguizabal, que las une a la riojana Federico Paternina.

En marzo de 2016 la familia jerezana Espinosa adquiere la propiedad, que pasa a denominarse Bodegas y Viñedos Díez Mérito, a la que se une el histórico edificio jerezano Bertemati, que data de 1790 y debe su nombre a uno de sus primeros propietarios, Marqués de Misa y la bodega El Cuadro. Entre las viejas soleras de la bodega se encuentra la del mítico Amontillado Fino Imperial, que se remonta a 1876.

Proveedor de la Casa Real desde Alfonso XII

Tanto el Fino como la Manzanilla Bertola, se elaboran con la tradicional variedad Palomino Fino que crecen en las tierras albarizas, envejecida por el tradicional sistema de soleras y criaderas, bajo crianza biológica, o sea, bajo velo flor, levaduras que propician esos vinos amarillos pálidos, muy secos y de aromas punzantes. En el caso del fino se aprecian matices de almendra tostada, siendo algo más sutiles los de la manzanilla, con sus recuerdos de flor blanca y notas salinas.

Criados en botas de roble americano de 500 litros, estos vinos reciben una crianza media superior a cinco años, en el caso del fino, y de tres años en el caso de la manzanilla.

PVP aprox.: 6,00 €