Puntual a su cita anual en torno a la Feria de Abril sevillana, llega la nueva entrega de Tío Pepe en rama. Cada año una nueva etiqueta y, cada año, un gran vino para disfrutar del concepto  Fino de Jerez. He catado una de las botellas de su limitada producción y quiero compartir con todos nuestros lectores mis impresiones al respecto.

Tío Pepe en Rama 2019

Una nueva saca de Fino en rama del vino más emblemático de la jerezana Bodegas González Byass que, según la propia bodega, no ha sido ni filtrado, aunque, por su brillo y limpidez, resulte obvio que si ha habido un leve aclaramiento. Han sido 67 las botas elegidas por el gran enólogo Antonio Flores para embotellar la limitada producción de Tío Pepe en rama, que han madurado en la bodega La Constancia, con origen en uvas procedentes de las fincas Macharnudo y Carrascal.

En la cata Tío Pepe en rama 2019 presenta un intenso color amarillo dorado de brillantes reflejos verdosos. En nariz se aprecia el recuerdo de las tierras albarizas, el suelo albero de las bodegas, la flor de las levaduras y una nota de camomila. En boca es muy seco pero también muy fresco, con densidad y un largo regusto con un punto almendrado y amargo.

Vermouth La Copa Reserva

Es ya la décima edición de este primaveral Tío Pepe en rama, perteneciente a una de las bodegas más emblemáticas del Marco de Jerez, una bodega familiar fundada en 1835 y que, hoy por hoy, se ha convertido en uno de los grupos bodegueros más importantes de España, con bodegas de elaboración y crianza en distintas zonas vinícolas de la nación.

Recientemente, también hemos tenido ocasión de probar su Vermouth La Copa. Una botella de elegante diseño clásico, que guarda un vermut rojo, muy especiado, que recupera recetas de finales del siglo XIX gracias a la perfecta conservación de los documentos originales que atesora el Archivo Histórico de la bodega. Vermouth La Copa ha sido elaborado a partir de nobles soleras de Oloroso y Pedro Ximénez de más 8 años, junto con una cuidada selección y combinación de botánicos tales como ajenjo, ajedrea, clavo, piel de naranja, canela, nuez moscada, angélica y quina. Delicada elaboración se completa con un envejecimiento en botas de roble americano, cuidadosamente seleccionadas en bodega y envinadas con nobles Olorosos, durante 12 meses.