Dentro del marco de las I Jornadas Internacionales de Gastronomía en Sevilla, organizadas por la Escuela Superior de Hostelería de la Taberna del Alabardero, tuvo lugar este jueves, el almuerzo ofrecido por Nicolás Rojas, cocinero jefe del restaurante de cocina mexicana La Catrina, al que tuvimos la oportunidad de asistir.

Bloody Mary

En este almuerzo pudimos degustar sabrosos platos seleccionados por Rojas, que representaban quizás lo más conocido de esta divertida cocina, que comenzaba con un Bloody-Mary aderezado con tequila y mezcal y rematado con varios chips de diferentes gustos, dulce, salado y ácido, de sabor muy intenso, al que seguían unas tostadas, tacos planos, de carnitas, una variante de la carne guisada y mechada, muy popular en la cocina de calle mexicana, al que acompañaba un guacamole soberbio.

Nicolás Rojas y el equipo de cocina de La Catrina

Seguidamente el llamativo Mixiote de Ternera, taco de carne guisada y macerada con pimentón y laurel y envuelto en hoja de plátano, que llega a la mesa con un cuenquito de arroz muy apropiado para hacer justo contrapunto al bocado. Le siguió un muy atractivo Pipián Rojo, muslo de pollo confitado a baja temperatura, napado con una espesa salsa, crema de pimentones, pimientos triturados y otras especias que Nicolás nos comenta, tal es la complejidad de su elaboración.

Tostadas de carnita

El maíz, ingrediente omnipresente en el recetario mexicano, es elevado a su máxima expresión con el siguiente plato, Molote de Huitlacoche. Una empanada de maíz, perfecta de punto de fritura, tersa y crujiente en su exterior y cremosa en su interior, rellena de una rica farsa de trufa de maíz y acompañada de queso rallado.

Mixiote de Ternera

Para rematar nos sirven una exquisita Tarta de chocolate, otro producto fetiche de México y su gastronomía, con un punto picante maravilloso acompañado de una etérea espuma de lima-limón.

Tarta de Chocolate

Como veis un extenso recorrido culinario con el que Nicolás Rojas hizo disfrutar, sin duda, al gran número de comensales que allí nos dimos cita.

Agradecemos el esmero de Alex Weston, maître y Helena Hinojosa, 2ª maître y Nacho F. Enrile en representación de los alumnos, que coordinaron a la perfección el pase y las atenciones al comedor. Con maestros y alumnos de esta talla el éxito de estas iniciativas estará más que asegurados.

Alex Weston, Helena Hinojosa y Nacho Enrile

Como acompañamiento líquido a tan suculento menú, además del ya comentado Bloody Mary, uno de los cócteles más famosos del mundo, la carta de vinos, seleccionada por el sumiller jefe de la Taberna del Alabardero, Antonio Suárez,  estuvo compuesta por un blanco de Rueda, Pandora, un verdejo de gran volumen y cremosidad. El tinto un vino de Ronda (Málaga) con personalidad, Descalzos Viejos Crianza. Para terminar Olavidium, vino sevillano naturalmente dulce que elabora el equipo de enología de la Universidad Pablo de Olavide.