El impresionante Salón Real del hotel Alfonso XIII de Sevilla, acogió este pasado lunes 9 de Marzo una nueva edición del salón de vinos Experiencia Verema 2020, donde se dieron cita más de cincuenta bodegas, por las que pasaron profesionales de la hostelería, medios especializados, blogueros, asociaciones de catadores y, en fin, el mundillo sevillano del vino entre otros muchos visitantes.

Vinos de Bodegas Pujanza y Voelos (D. O. C. Rioja)

Destacar la presencia de grandes marcas procedentes de todos los rincones vinícolas de España, por citar algunas significativas, nombremos a Bodegas Pujanza de la Rioja Alavesa, vinos del viticultor Carlos San Pedro que presentó dos novedades muy interesantes, su vino de Finca La Paúl y el Crianza Voelos. Junto a ellos otros riojas interesantes como los de Luis Cañas, incluidos sus Amaren, como el fantástico Amaren 60. Citemos un gran vino de la Ribera de Duero, Viña Pedrosa, de Bodegas Pérez Pascuas, con un impresionante Reserva 2010. Interesante mesa la de Perelada – Chivite, con sus buenos vinos navarros, el champagne Taittinger y los vinos andaluces de Finca La Melonera.

Y hablando de vinos andaluces, a destacar la mesa del distribuidor Narbona Solís, con Bodegas Malvajío y Bodegas Privilegio del Condado, que agotó su vino de hielo Carambano; la mesa montada por Sabores de Sevilla (PRODETUR), con una selección de bodegas de la provincia; y la que también nos trajo vinos de Granada de la mano de su Denominación de Origen. Interesante también dos mesas de vinos franceses, las de M. Chapoutier y la de Gérard Bertrand.

Animación y catas en las mesas

El salón, como otros muchos acontecimientos y catas del mundo del vino, se programó un lunes para favorecer la asistencia del sector de la hostelería, ya que muchos bares y restaurantes cierran este día. Lamentablemente la asistencia de profesionales de estos negocios no alcanza habitualmente lo esperado, lógicamente hay que comprender también que el día de descanso, en un trabajo que requiere tanta dedicación y horas, muchos prefieren dedicarlo a descansar y a la familia, pero estos salones son buenas ocasiones para conocer, formarse y catar nuevos vinos que ofrecer a la clientela.