Hécula Monastrell 2015 (D. O. Yecla), la suave calidez del Mediterráneo

Bebidas

El tiempo casi todo lo arregla, al menos en lo que a los buenos vinos se refiere. Tintos que están hechos, en la inmensa mayoría de los casos, para acompañar la comida, que es su mejor destino. Probamos este Hécula Monastrell 2015 hace unos tres meses, ya apuntaba maneras, pero era aún un vino al que le quedaba una punta de agresividad, ahora es un vino cálido y envolvente en la boca, sin aristas, potente pero redondo.