¡Dios mío y ahora los camareros!

Opinión

Parece que la “presunta” burbuja gastronómica comienza a mostrar síntomas de irse desinflando. Cuando el “boom” de los cocineros estrellas empieza a declinar (o no) alguien ha pensado que hay que darle unas vueltas al tema de la sala, en principio parece buena cosa, a no ser que sea otro globito inflado para crear nuevas estrellas, congresos y demás parafernalia para hacer caja.