Tradicionalmente es el día de San Fernando (30 de Mayo) cuando el Ayuntamiento de Sevilla realiza el acto por el que cada año se conceden las medallas de la ciudad a quienes, entidades y personas, hayan contribuido a la historia más reciente de la ciudad. Por razones obvias este año se ha trasladado al 23 de septiembre. Entre los galardonados el famoso bar y restaurante del centro de la ciudad, El Rinconcillo, coincidiendo nada menos que con su 350 aniversario.

El Rinconcillo no es solo el bar más antiguo de Sevilla, sino uno de los más antiguos de España. Generaciones de sevillanos y de los que visitan la ciudad cada año, han pasado por su tradicional barra de madera o por el comedor, recientemente restaurado con magnifico criterio, de la primera planta.

Esta distinción al emblemático establecimiento, según fuentes municipales, quiere ser también un homenaje y un reconocimiento a todo el sector de la hostelería hispalense que tan duros momentos está atravesando en 2020 por causa de la pandemia. No obstante, las propuestas de distinciones serán sometidas al Pleno municipal el próximo día 23.

Javier y Carlos de Rueda son la generación de la saga familiar que regenta el negocio desde 1858 en la esquina de las calles Gerona y Alhóndiga, mirando a la plaza de los Terceros y frente a la iglesia parroquial de Santa Catalina, un cruce que rebosa sevillanía y sabor local. Poco a poco, el bar le fue ganando el terreno a la tienda de ultramarinos, convirtiéndose en la popular barra que es hoy, en ella quedan apuntadas en tiza las cuentas de los que disfrutan de su jamón ibérico, sus quesos, sus tapas de cocina, como las tradicionales espinacas, la ensaladilla, el cuaresmal bacalao con tomate o esos azafranados soldaditos de pavía.

Desde la redacción de Gastrobaris queremos dar nuestra más sincera enhorabuena a El Rinconcillo y desearle al menos otros 350 años de buena salud, brindamos por ello con un «coronel» en su barra.