Dominio de la Vega
Foto superior: Emilio Expósito, Presidente de Bodegas Dominio de la Vega

La valoración del terruño y de las uvas autóctonas de la zona de Utiel – Requena (Valencia), son las bases fundamentales de la filosofía bodeguera de Dominio de la Vega, una bodega familiar valenciana que elabora vinos y cavas, cuidando cada parcela, de manera sostenible y con producciones limitadas teniendo en cuenta las características de cada añada.

Casa del Conde de Dominio de la Vega

La Bobal, uva autóctona de la región, es santo y seña de la casa, pero no la única, ya que dependiendo de cada parcela, se cultivan diversos varietales para la elaboración de sus vinos y cavas. La Vega, tierra arcillosa donde crece la blanca Macabeo; El Pinarejo, más agreste, para la Chardonnay; La Muela, donde crece la Bobal desde hace generaciones, viñedos de más de 45 años para dar a la uva todo su carácter, vinos intensos de color, con cuerpo en boca, sedosos y de larga vida.

La Casa Bodega del Conde de Villamar, del siglo XVIII, refleja la herencia de los fundadores. Una experiencia única para todo aquel que quiera disfrutar de este goce de vida, la viña, la bodega, con un programa de enoturismo que facilita la visita, con cata comentada de los vinos, degustación de gastronomía local y posibilidad de comprar en bodega con indudables ventajas.

Viñedos de la finca El Pinarejo

Charlamos con dos miembros de la familia que nos transmiten su amor por lo que es, más que una empresa, una filosofía de vida. Emilio Expósito, Presidente de la Bodega y su hijo Daniel Expósito, enólogo, nos hablan de Dominio de la Vega, su pasión.

Gastrobaris. – ¿Desde cuándo la tradición familiar en Dominio de la Vega?

Emilio Expósito.- Nuestros padres y abuelos ya fueron viticultores, pero es en el año 1982 cuando empezamos la aventura de elaborar y embotellar vinos y cavas. En estos momentos se está produciendo el relevo generacional y son nuestros hijos los que están empezando a llevar la gestión de la bodega.

G.- ¿Ser bodeguero es una forma de vida, algo más que un trabajo cualquiera?

E. E. – Ser bodeguero no es ser un empresario de un producto que se fabrica: el vino se elabora. La uva se cultiva durante todo el año, y cada año es diferente. Ser bodeguero imprime un carácter especial, y una forma de vida que apasiona. Si entras en este sector, te enamora para siempre

G.- ¿Qué siente cuando sale cada cosecha?

E. E. – Siento emoción, es como si estuviera naciendo una criatura a la que hay que dedicar todo tipo de mimos y a la vez ir educándola. Es el resultado del cultivo durante todo el año, y se pasa incertidumbre, puesto que en gran parte dependemos de la climatología para obtener una buena cosecha.

Sala de barricas

G.- ¿Cómo valora la situación actual de los vinos valencianos?

E. E.Dominio de la Vega pertenece a la Denominación de Origen Protegida Utiel Requena, es la DO con más prestigio y arraigo. En los últimos años Utiel-Requena ha pasado de ser una comarca con poco vino embotellado a embotellar más de 35 millones de botellas y con una calidad más que notable. Hay bodegas en la zona que pueden competir con sus vinos con cualquier bodega de cualquier zona.

G.- ¿Qué diferencia a Dominio de la Vega?

E. E.- Es una empresa familiar de pequeña producción y que mima sus productos con cuidado y dedicación extrema. Tuvimos el espíritu de apostar por nuevos productos, tanto con el cava -ya que fuimos los primeros en elaborar cava en Requena- como con el vino, puesto que fuimos pioneros en apostar por la variedad autóctona Bobal, cuando era una variedad denostada. Otros después han seguido el camino. En este sentido ya estamos elaborando Cava de Paraje Calificado, máxima distinción de un cava dada por la DOP Cava.

Daniel Expósito estudia viticultura y enología en Requena, completando su formación con el trabajo en varias bodegas internacionales. Es el único enólogo – catador no catalán de la D. O. Cava en Villafranca del Penedés. Daniel firma cada botella numerada de cava que se cría en Dominio de la Vega.

Gastrobaris.- ¿Qué importancia tiene el trabajo del viñedo, con respecto a la bodega, en Dominio de la Vega?

Daniel Expósito.- Tiene absolutamente toda la importancia. Nosotros entendemos que las uvas son el mayor potencial de nuestros vinos y el mayor activo de  nuestra bodega.

Botellas reposando en las cavas de Dominio de la Vega

G.- ¿Es filosofía principal de la bodega la defensa de las uvas autóctonas de la zona?

D. E. – Desde el minuto 1 en Dominio de la Vega teníamos muy claro que nuestra Bobal  tenía que ser protagonista. No por ser autóctona, ni por ser poco conocida, sino  por ser una variedad diferente y con personalidad que es capaz de hacer grandes vinos, como nuestro Paraje Tornel y el gran Finca Beata.  La Bobal  es un pilar muy importante para nuestra bodega.

G.- ¿Cómo definiría la Bobal? ¿Es la uva señera valenciana?

D. E. – La Bobal es una variedad de gran color e intensidad en boca y muy versátil, capaz de facilitar obtener grandes vinos jóvenes rosados. En el caso de los vinos tintos, depende de la capacidad del viñedo para obtener vinos tintos que con el tiempo se harán grandes. Sobre todo es una variedad Mediterránea que nos da vinos con mucha personalidad y de gran calidad.

G.- ¿Cómo son las diversas parcelas de la bodega?

Daniel Expósito, enólogo de Dominio de la Vega

D. E. – Todas las parcelas, como las personas, son diferentes. Cada una tiene una particularidad, unas nos dan frescura, otras intensidad. Lo difícil es entender esas características del viñedo para enfocar la elaboración. La forma de trabajar en Dominio de la Vega es vinificar todas las parcelas individualmente.

G.- Fuera de España ¿cuáles son los vinos que más admira?

D. E. – Me encantan y disfruto con los vinos, pero lo que más apreciamos mi mujer y yo son los vinos francos, que cuenten la historia de dónde vienen. Si tengo que destacar una zona, me encantan los vinos de la Champagne, los barolos italianos y algún borgoña.

Los vinos y cavas de Bodegas Dominio de la Vega han recibido numerosos galardones en prestigiosos certámenes internacionales y en las más prestigiosas guías. Podemos citar, por ejemplo, la prestigiosa revista Wine Advocate y los renombrados puntos Parker a los que da nombre su fundador, Robert Parker, como los 93 puntos que le otorgó a Dominio de la Vega Arte Mayor, los 90 al Brut Reserva Especial, o los también 90 puntos a Dominio de la Vega Brut Nature Reserva. También los 92 que la Guía Peñín le dio al Brut Nature Cuvée Prestige o las medallas de oro obtenidas en el Concurso Internacional de Bruselas obtenidas por el Brut Reserva Especial y el Brut Nature Cuvée Prestige, ambos de 2012.

Los vinos tranquilos de Dominio de la Vega muestran las excelencias del trabajo cuidado y el mimo de las uvas de las fincas propias de la bodega. Recuérdame, un blanco de Sauvignon Blanc, el rosado Mírame de Bobal y Pinot Noir. Y, por supuesto, sus tintos de Bobal: Finca la Beata, que envejece un mínimo de 20 meses en barricas de roble francés; Paraje Tornel, Bobal cultivada en viñas en vaso de 60 años; Bobal en calma, con 9 meses de crianza en robles franceses y americanos; El Corral, ensamblaje de Bobal (80%), Garnacha (10%) y Syrah (10%).

Muy importante ha sido la Medalla Platinum otorgada por Decanter, World Wine Adwards, sus 95 puntos y nombrado como mejor tinto de Levante, para Dominio de la Vega Finca La Beata Bobal 2013.