Las 50 hectáreas de viñedos de Dominio Fournier, se articulan en 22 parcelas alineadas a lo largo de 2 kilómetros, siguiendo un meandro del río Duero, en torno a la localidad de Berlanga de Roa (Burgos). Suelos pobres, donde se aprecian en superficie los característicos cantos rodados ribereños, suelos bien drenados en una terraza fluvial que se encuentra a unos 820 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Las cepas más antiguas de Dominio Fournier se plantaron en 1960. Con las uvas de la variedad Tinta Fina o Tinta del País (Tempranillo) autóctona de la zona, dos mujeres, dos enólogas, son las encargadas de crear los vinos de la bodega, este crianza 2016 y un reserva 2014, son las añadas actualmente en el mercado. Marian Santamaría y Laura Terrazas son las artífices de un vino que ha supuesto el desembarco del importante grupo bodeguero jerezano González Byass en el corazón de la Ribera de Duero, denominación que se constituyó como tal en 1982 y que en estas décadas se ha convertido en una de las más prestigiosas de España.

Elaborado con las uvas tintas provenientes de las diversas parcelas de Dominio Fournier, que son vendimiadas a mano y por separado. Los rendimientos no exceden de los 5.000 kilos por hectárea. Este crianza 2016, tras su fermentación en acero inoxidable y tinos de madera, recibe una crianza en barricas de robles franceses (80%) y americanos (20%) durante unos 12 meses.

En cata presenta un bonito color granate. Algo cerrado en nariz al abrirlo, con aireación van aflorando notas de frutos negros muy maduros, hay notas de bosque (hojarasca y madera) y finos tostados. En boca es fresco, fácil de beber, sin aristas, equilibrado aunque es evidente la madera, que no le resta frescor y aporta cierta elegancia, el paso de boca es muy agradable y con cierta largura.

Un vino ideal para maridar con carnes y quesos curados, también puede funcionar muy bien con algunos guisos de legumbres y todo tipo de asados.