Fotografía: Manolo Manosalbas
Textos: Javier Compás

Sé que la frase que sirve de titular a este artículo es tópica y manida, pero a veces ¿por qué vamos a inventar nuevas frases si ya existen algunas que expresan perfectamente lo que queremos decir? Y no diré en este caso ese esnobismo de “experiencia gastronómica”, sino simplemente, nada más y nada menos, que la cena maridada llamada “Tapas de retaguardia” en Depikofino vivida la noche del miércoles ha sido algo diferente.

Dani Reche, autor de la receta  que figura en el artículo que más visitas acumula en nuestra revista, es un cocinero autodidacta que ha conseguido varios premios locales como creador de nuevas tapas. En esta ocasión ha querido recrear recetas antiguas, recordadas de su infancia, que ya es difícil encontrar en las cartas o pizarras de los bares sevillanos. Reche les da a esas tapas una pasada por su creatividad, actualizándolas y presentándolas al público con una nueva personalidad.

Isabel Lozano presenta Tapas de Retaguardia

Genial ambiente en Depikofino

 

 

 

 

 

 

 

A bordo del Delorean plateado viajamos junto a Doc y Marty McFly a los años 80, divertidísima la introducción a cada plato a cargo de la actriz Isabel Lozano, interactuando también con los personajes de Regreso al Futuro, de E. T. o de Poltergeist ¡¡las manitas!! ¡¡las manitas!!

Los comensales, entre risas y elogios a la cocina de Depikofino, disfrutaron de seis tapas y tres postres, acompañados de los vinos que la sumiller santanderina María Lozano, cómplice necesaria de esta noche de espectáculo gastronómico, fue comentando con cada plato.

María Lozano da las notas de cata de cada vino

Isabel Lozano en acción

 

 

 

 

 

 

 

La sesión se abrió con la celebrada Tapa de Feria, un trampantojo de aceitunas que nos trasladó a una caseta del Real, explotándonos literalmente en la boca las sensaciones de gustosas gambas, adobo o un conseguidísimo sabor a caldo de puchero con su yerbabuena y todo. El listón se ponía alto, más si cabe al acompañar la tapa con la magnífica manzanilla pasada Maruja de Juan Piñero.

El chef Dani Reche en plena faena de emplatado

Tapa Feria

 

 

 

 

 

 

 

Siguen los trampantojos, habituales en todo este teatral menú. Noche de alumbrado, la noche del pescaito, con unos churros de bacalao, sabrosa croqueta de carabineros y una muy elegante tortillita de camarones, una lámina transparente. Luego carne, pero claro, como estaba la noche de divertida la carne se presenta como un evocador Bollicao, con su envoltorio y todo, un “Bullicao“: Brioche relleno de guiso de cola de toro. Macetas de colores para un Huevo cocido a baja temperatura con fondo de migas, muy sabroso y evocador en la memoria gustativa.

Noche de pescaito

Bullicao de cola de toro

 

 

 

 

 

 

Hablábamos de Poltergeist, Las manitas de Carol Anne, un juego, unas manitas con textura de foie, un mar y montaña de arriesgada concepción, yo no digo más, pruebenlas y opinen. Y la chef d’oeuvre de la noche, ese Último baño, una perdiz perfectamente cocinada presentada en una bañerita con su espuma y todo.

Mientras reíamos con las ocurrencias de la doctora Isabel “Doc” Lozano, por las copas nos iban sorprendiendo con vinos como el Caraballas Verdejo, el gran Guitian Godello Fermentado en Barrica, el tinto de Ribeira Sacra Lalama, el priorato Les Cousins y una agradable sorpresa, el Sardón de Quinta Sardonia, hermano pequeño que conserva el carácter de sus mayores pero con un punto más de amabilidad.

Colores flamencos

Versión de manitas de cerdo

 

 

 

 

 

 

 

Como no podía ser de otra manera, una gran fiesta como mejor termina es con unos fuegos artificiales, los que nos trajeron los juguetones y divertidos postres de la traca final, siguiendo con la evocación de la cocina tradicional: Poleá, presentada como aquellos Petite Suisse de la infancia de tantos. Huevos fritos con patatas y morcilla, nada es lo que parece. Y la cara oculta de aquella divertida movida ochentera, Jeringa de bloody mary.

El último baño

La noche, que se abrió con tragos de bota de cuero, no se cerró en Depikofino, sino al día siguiente en la casa de cada asistente a la cena. Una bolsa para llevar con un extraordinario pan de Pablo Conesa y un tarrito de mantequilla con ajo y perejil realizada por el chef Reche.

Se baja el telón, deseando conocer cuál será la próxima obra de este entrañable equipo que nos deleita con su buen humor, su bien hacer como anfitriones, su escogida bodega y su cocina realmente sabrosa e imaginativa.

¿El postre?

Bloody Mary en vena