Fotos: Manolo Manosalbas

El próximo 5 de Enero de 2017 la trianera Confitería Lidia va a cumplir 50 años desde que, en un día de Reyes Magos, José Gavira Rodríguez y su mujer, Esther Vaya Ballabriga, abrieran su nuevo local, sin terminar, en la calle San Jacinto, casi enfrente del Hospital de la Cruz Roja de Triana, para aprovechar la venta más importante del año, la de los Roscos de Reyes.

Pero Gavira no era nuevo en el oficio, ya trabajaba en el negocio familiar, el obrador de confitería de la calle Mosquera de Figueroa, en la castiza barriada trianera del Turruñuelo. Allí se elaboraban dulces tradicionales sevillanos como los cortadillos de cidra, las sultanas de coco o las tortas de polvorón que las que jovencitas como Reyes, que llega a la tienda ahora como una entrañable anciana y que entonces era una niña, amasaban en lebrillos de barro.

Pilar Gavira

José Gavira estudió maestría de confitería en Barcelona e inició aquel día de Reyes una andadura familiar que han seguido sus hijos, son ocho hermanos, y que tras años de trabajo de Sofía y María José, han tomado el relevo Germán y Pilar. Por cierto, el nombre de Lidia corresponde a la hija mayor, a la que le fue impuesto el nombre de la santa del día que nació.

Germán Gavira

La nueva etapa, tras una pequeña reforma del local, se inicia a primeros de Septiembre de 2015. El mismo local pero con un toque donde se ve la mano y el buen gusto de Pilar Gavira. Coqueto y acogedor, en los días de Navidad luce como nunca con sus macetas de hojas rojas, esa típica Flor de Navidad que adorna tantos hogares y negocios. Tras la cristalera de detrás del mostrador, el pulcro obrador de confitería, limpio y ordenado, con sus embriagadores aromas confiteros y sus utensilios colgados de la pared y las estanterías, brillantes y listos para el trabajo.

Tocino de cielo

Todos los procesos de producción en Confitería Lidia se hacen a mano y con los mejores productos, como su auténtico huevo hilado y sus monumentales milhojas de merengue, uno de los clásicos súper ventas de la casa. Junto al merengue, otra de sus especialidades es el hojaldre, como el de sus muy demandadas palmeras.

Roscón de Reyes

Hablamos en Navidad de los Roscos de Reyes, que se hacen en tres tamaños, rellenos de nata o chocolate. Pero cada época del año tiene sus dulces tradicionales. Así, en Semana Santa se elaboran torrijas, pestiños, buñuelos y leche frita. En Noviembre los huesos de santos, las bolitas de piñones y las tortas de polvorón. O para cualquier ocasión, sus tartas, destacando la Tarta de San Marcos. Viejas fórmulas tradicionales que aún supervisa doña Esther, que no se resigna a no estar encima del negocio.

Tortas de polvorón

Germán Gavira, licenciado en Derecho que ahora viste de blanco y dulce en el obrador, se afana en unos impresionantes tocinillos de cielo que, en tocineras de metal, introduce en el baño María, antes, ayudado por su hermana Pilar, han batido decenas de yemas de huevos que luego han mezclado con el caramelo, tocinos no muy oscuros, para que no amargue el caramelo.

De pequeño, permítanme la licencia biográfica, pegaba la nariz en el escaparate de Confitería Lidia, era mi camino del colegio, cómo me llamaban la atención esos reyes de chocolate vestidos de papel aluminio coloreado. Un mundo de dulce por el que hemos pasado generaciones de trianeros. A por otros 50 años.

Confitería Lidia

C/ San Jacinto, 90

41010 Sevilla

Tfno.: 954 33 23 44