Cena Lidl

El magnífico escritor George Orwell, describe en su famosa novela 1984, la neo lengua, uno de los principales instrumentos que usa el gobierno totalitario de su imaginado Estado, para controlar a los ciudadanos y, de paso, reescribir la Historia según convenga a los políticos en el poder.

Productos Deluxe de Lidl

Esa neo lengua existe hoy día en varias versiones, una de sus variantes más importantes es el lenguaje de lo políticamente correcto, que hace palidecer las ensoñaciones más terribles de Orwell y que hoy día usan, principalmente, nuestros políticos, y, en general, todos los que viven del pesebre institucional. Pero no entro en eso, sino en la variante gastronómica – marketing, una abominación como otra cualquiera de estas nuevas modas lingüísticas que usan tanto un enrevesado lenguaje “moderno”, como una serie de vocablos ingleses que se trufan en las frases.

Recibí una amable invitación de una agencia de comunicación de Madrid, donde se me pedía, con el tuteo habitual, confirmar mi asistencia al acto, para que ellos pudieran “organizar el sitting”. La convocatoria se refería a un “restaurante efímero”, que es como se llama ahora a lo que ha sido un banquete servido por catering de toda la vida, dentro de unas acciones que Lidl ha venido realizando por varias ciudades españolas, lo que ellos llaman un roadshow. No es de extrañar que la mayoría de los invitados fueran eso que ahora llaman influencers, o sea, tuiteros e instagramers con bastantes seguidores.

El Top Chef, David García

En fin, disculpen toda esta introducción, que no he podido evitar, para describir la acción de la cadena Lidl para promocionar su línea de productos Deluxe, con la que se pretende, según la organización “democratizar la gastronomía gourmet”, otro eufemismo para vender bonito lo que sería la promoción de una gama de productos seleccionados a precios, eso sí, muy asequibles.

Hay que reconocer la originalidad y el buen hacer de todo el equipo de Lidl para presentar esta Cena Imperfectamente Perfecta. Una nave industrial portuaria construida al hilo de la Exposición Universal de Sevilla de 1929. Focos, música en directo, atentos relaciones públicas y hasta un photocall (yo también caigo en la neo lengua, ya ven ustedes).

David García, el simpático y siempre amable chef ganador de Top Chef, atendió y explicó el menú que se degustó a continuación, diseñado por él. Un servicio rápido e impecable, sirvió un decentito menú elaborado con los productos Deluxe de Lidl, que, al final se hizo una especie de juego de “El Precio Justo”, salía por 8,50 € de coste por persona. Todo el menú se acompañó con vinos de Lidl, donde cabe señalar el rioja Fincas del Lebrel Reserva 2011, además del cava Amorany Gran Cuvée Brut. Del tinto de los aperitivos mejor no hablar. Pasable el ¿Albariño? (parecía un verdejo) CEO.

Cuidada puesta en escena de Lidl

Sorprende el coste de la cena, teniendo en cuenta que cada comensal, además de tres aperitivos, pudo probar una Ensalada de papaya y carabinero, sabrosa y fresca. Un Carpaccio de bacalao, alioli de ajo negro, tomate seco y crema de puerros, que, probablemente, habría mejorado con el bacalao caliente en vez de en carpaccio. Un Wellington de solomillo con douchelle de échalote y setas, acompañado de parmentier de patata violette, con una carne un tanto “elástica” y un hojaldre poco hecho. Culminó con un rico postre llamado Tarta Red Velvet con yogur y crumblée de turrón blando y piña caramelizada.

Lo que me extraña es que a nadie se le haya ocurrido todavía llamar a la Sangría, Cóctel de Tempranillo de La Mancha con frutas frescas de temporada.

Cena Lidl