La planta superior del restaurante sevillano Piano Piano, acogió este miércoles 12 la cata de Diciembre organizada por nuestra revista de la mano de Javier Compás. Se cataron cuatro quesos de distintos países europeos que se armonizaron con cuatro vinos de diversas regiones vinícolas españolas.

Vinos de Amavinos

La distribuidora sevillana TGT Sequesa, con la presencia de Eva Illanes, perteneciente al equipo comandado por su gerente, Antonio Rodríguez Vacas, fue la suministradora de los magníficos cuatro quesos que se probaron en la cata. Por su parte Amavinos, la joven empresa de vinos creada por el enólogo sevillano Álvaro Martín, se encargó de proporcionar los vinos de la cata.

Cuatro armonías que se abrieron con un Gouda Old Master, queso de leche de vaca con Indicación Protegida, elaborado en Holanda y que toma su nombre de la ciudad de Gouda, donde se celebra regularmente un famoso mercado de quesos. En este

Cuatro quesos de TGT Sequesa

caso, un gouda madurado durante 8 meses, un tanto más potente de color y sabor que los habituales quesos de esta variedad existentes en el mercado. Se acompañó con un blanco Tarima Mediterráneo de Bodegas Volver, de la D. O. Alicante; elaborado con las variedades Moscatel y Merseguera, es un vino de fresca acidez y agradable frutosidad. Una pareja muy del agrado del grupo que asistió a la cata, que alabó especialmente esta armonía.

Seguidamente se cató un Emmental francés, queso también de leche de vaca y que presenta unos característicos “agujeros” de su fermentación, tierno y sabroso, se acompañó con un blanco Carrasviñas Verdejo fermentado en barrica, madurado durante 6 meses en toneles de roble de 300 y 500 litros, un D. O. Rueda con cuerpo, untuoso y con elegantes notas tostadas que hicieron aflorar ciertas notas de frutos secos en el queso.

Magnífico local del restaurante Piano Piano

Un gran Parmigiano Reggiano, queso de leche cruda de vaca característico de la zona italiana de Parma, Bolonia o Mantua. Queso de pasta dura, de sabor muy intenso que prestó sus cualidades a un tinto andaluz. Fontedei Lindaraja Roble, un tinto elaborado con uvas Tempranillo y Syrah criado en barricas de roble entre 3 y 4 meses, ligero y con notas de frutos rojos, complementó muy bien su acidez con los lácteos junto al queso, proporcionando una sensación en boca complementaria.

Si la primera pareja queso/vino fue un éxito de público, no lo fue menos el atrevido maridaje final. Queso Azul Bergader alemán, un queso azul pero de pasta muy cremosa que armonizó perfectamente con el vino Montetoro 8 2014 de Bodegas Ramón Ramos, Tinta de Toro procedente de viñedos de entre 30 y 50 años con 12 meses de barrica y 24 meses de botellero. Un tinto potente, con notas de fruta en licor, maderas, un punto mineral, y recuerdos de torrefactos.